La integrante del Consejo de Discapacidad cuestionó la medición que encaró el Municipio de Olavarría, y que había arrojado una cifra muy baja de discapacitados. “Sin hubieran dejado que el Consejo saliera a censar y a buscar las planillas, esto no pasaría”, aseguró. Además, dijo que el sistema actual de certificaciones no funciona bien, y que ella misma tiene que “subir gente a una combi y llevarla a hacer el trámite a Mar del Plata”.
Wilbert sostuvo, además, que “en este momento en el Hospital el sistema de certificados de discapacidad no funciona, y se están dando turnos para 2010; por eso lo que estamos haciendo (con el grupo de pacientes reumáticos que coordina) es subirlos a una combi y llevarlos a Mar del Plata para que se hagan las constancias”.
La crítica de la integrante del Consejo de Discapacidad viene a confirmar otro dato que hasta ahora se manejaba en muy bajo tono: los miembros de ese grupo de trabajo presidido por Rosita Muia no están de acuerdo con el método que se usó para censar a las personas con discapacidad.
Es un secreto a voces que los miembros del grupo querían salir a censar a los domicilios y a las instituciones: “es el único modo de encontrarlos y registrarlos a todos, porque hay personas con discapacidad que no van a salir de la casa para venir a censarse, o bien porque no pueden o bien porque sus familias no los sacan de allí”.
Contra eso, el censo de personas con discapacidad se llevó a cabo entre el 9 y el 19 de diciembre de 2008 en un punto fijo: el hall del Teatro Municipal. Cuando terminó, la cifra pareció darle la razón a los miembros del Consejo que querían salir a censar en los domicilios: se notaron apenas 700 personas, cuando la Ciudad tiene 110.000 habitantes y la media mundial de discapacidad es superior al 5% de la población.
“Si al censo lo hacíamos como dijimos en el Consejo, hoy ya teníamos todos los discapacitados censados y las planillas retiradas de las escuelas; pero hoy es imposible: en el Municipio se habla solamente de la tucura y de la sequía”, cerró tajante Wilbert.
Comentá la nota