El dalai lama Tenzin Gyatso, líder espiritual tibetano,
llegó el lunes a Buenos Aires para brindar una serie de charlas sobre "Los jóvenes, la fuerza impulsora para un mundo mejor" y "Encontrando la felicidad en tiempos difíciles".
Según indica hoy el diario "La Nación", el canciller argentino, Héctor Timerman, habría recibido presiones de China, país que visitó días atrás, para evitar encuentros oficiales en Buenos Aires con el Dalai Lama. La Cancillería como el gobierno de la ciudad negaron esta versión, al tiempo que los organizadores de la visita del líder espiritual alegaron las actividades oficiales se suspendieron "por un problema de agenda".
En sus charlas públicas, el Dalai Lama instó a los jóvenes en Argentina a que "construyan una humanidad más justa y que cuide al ambiente". "Es responsabilidad de ustedes, la juventud del siglo XXI, formar un mundo más feliz y pacífico. Son una generación muy importante, la única en la que podemos depositar la esperanza", declaró en una charla que brindó en un teatro porteño.
"En la vorágine de la vida de hoy, el desafío es tratar de convivir", agregó el Dalai Lama, que recibió el Premio Nobel de la Paz en 1989.
En su cuarta visita a Argentina, destacó también el "creciente interés" de Europa, Estados Unidos y Australia en el budismo "para poder manejar las emociones destructivas" y valoró el avance de la relación entre los científicos y su religión.
Su visita a Buenos Aires concluirá hoy con un encuentro con Susana Giménez, ya que está previsto que visite su programa esta noche.


Comentá la nota