El lunes se completó el primer aniversario del trámite de renovación de un documento que debe ser expedido por el Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible.
En aquella oportunidad, varios datos que acompañaron la entrega de la certificación resultaron llamativos. En primer lugar, la curtiembre de Jáuregui tuvo la aprobación provincial a pesar de contar con 22 irregularidades. Por otra parte, la entonces Secretaría de Política Ambiental bonaerense (actualmente denominada Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible) firmó el documento cuando Felipe Solá y Miguel Prince se encontraban a pocos días de dejar los cargos de gobernador e intendente respectivamente.
El Certificado de Aptitud Ambiental debe ser renovado cada dos años. A fines de 2009, Curtarsa solicitó su renovación pero encontró una fuerte resistencia de los vecinos de Jáuregui. El “no” al Certificado fue uno de los ejes del reclamo que durante el verano último motivó dos cortes de ruta y varias movilizaciones por el centro de la ciudad organizadas por la naciente Asamblea Ambiental.
Ese nivel de participación ciudadana resulta clave para explicar las razones de una demora que el lunes cumplió un año, pero que en un principio se presentaba como un simple trámite. Si para enero algunos funcionarios del OPDS dejaban entrever que la entrega del Certificado era cuestión de días, pocas semanas después las concurridas y sucesivas protestas comenzaron a complicar la situación de la curtiembre que para ese entonces ya contaba con dos clausuras en menos de un año, como parte de una realidad que sumaba fundamento a las denuncias de los vecinos y a su posición contraria a la entrega del Certificado.
En febrero, funcionarios provinciales llegaron a Luján con promesas de nuevos monitoreos a la curtiembre, planteo que fue rechazado por los vecinos.
A partir de ahí, el OPDS se llamó a un hermético silencio sobre el estado del trámite de renovación. Cada vez que EL CIVISMO intentó conocer en qué instancia se encontraba el acto administrativo, recibió como respuesta que aún no se había otorgado, pero sin precisiones sobre los plazos legales que rigen para los casos de certificación ambiental.
En marzo, Curtarsa sufrió una nueva clausura, pero paradójicamente salió de esa sanción con un punto a favor: el OPDS le permitió la construcción de un sistema para la deshidratación de sus residuos especiales, proceso que una vez implementado agravará la situación ambiental de Jáuregui y zonas aledañas.
En septiembre, el dueño de la curtiembre, Attilio D´Apolito, envió una carta a la intendenta Rosso donde hacía referencia al Certificado. En un tono extorsivo, el empresario aseguraba que estaban en peligro las fuentes laborales de su empresa como consecuencia de la crisis internacional, pero “en nuestro caso esto se vio severamente agravado en el último año y medio por la no renovación aún del Certificado de Aptitud Ambiental y la actitud de algunos medios y organizaciones ambientalistas”.
Jornada Cultural y Ambiental
La Asamblea de Vecinos y Organizaciones por el Medio Ambiente del Partido de Luján invita a vecinos, vecinas y asociaciones de todo el partido y sus aledaños a participar de una nueva “Jornada Cultural y Ambiental” a realizarse hoy, a partir de las 17, en la Plaza de los Niños de Jáuregui, en avenida Flandes esquina Italia.
Habrá exposición de los trabajos realizados por estudiantes de distintas escuelas de la zona sobre las problemáticas ambientales, música en vivo, obras de teatro y muchas actividades más.
La Asamblea también invita a participar de la actividad y enviar una adhesión al desarrollo de la misma. “Para que ninguna empresa cierre ni despida trabajadores; para que ninguna empresa contamine el medio ambiente y la salud de vecinos y trabajadores; para que ninguna empresa omita la responsabilidad social y ambiental que debe tener cada vez que produce; para que todos nos comprometamos a participar en el cuidado de la salud y el medio ambiente”, expresa la convocatoria.


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