El Gobernador fue en contra de la política nacional pero recibió importantes beneficios de la actividad
TUCUMÁN (Redacción).- Ha sido por lo menos incoherente la postura del gobernador José Alperovich en relación a la minería metalífera y las otras dos grandes industrias: azucarera y citrícola.
Entre otras cosas el primer mandatario tucumano entró en abierta contradicción con el Gobierno central, proyecto político que decidió tomar la minería como política de Estado y que fue encarnado al principio por Néstor Kirchner y luego por su esposa Cristina Fernández.
En este sentido Alpervich es uno de los pocos gobernadores que jugó en contra de esta decisión nacional. De hecho -aun teniendo Tucumán potencialidad minera y yacimientos importantes- el gobernador se animó a impulsar una ley para impedir la minería metalífera.
No obstante, al margen de su apartamiento de los lineamientos ideológicos del kirchnerismo y el rechazo a la actividad por parte del dirigente local, la minería le dejó a Tucumán importantes beneficios, sobre todo a partir del concepto de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de Minera Alumbrera-YMAD, hasta aquí con contaminación cero.
Cabe mencionar también los millones de pesos que recibió la Universidad de Tucumán (administración y destino dudoso del que después hablaremos), las obras de construcción vinculadas a la parte edilicia en materia de salud, el trabajo y movimiento que genera el centro administrativo de la firma multinacional, sueldos, alquileres, pago de impuestos.
La verdad que para ser una provincia anti-minera como la diseñó y pensó Alperovich, ha recibido bastante de la minería metalífera. Muchos dirían incluso que más que otros departamentos considerados “mineros”. Recursos y obras que llegaron porque el Mineraloducto pasa por la provincia y donde Alumbrera ubicó la Planta de filtrado.
Sin entrar en el falso dilema de contraponer actividades, lo cierto es que la industria azucarera y citrícola presenta serios problemas de contaminación que se agravaron en el gobierno de Alperovich. Estas empresas que todo el tiempo amenazan dejar gente sin trabajo además parecen desconocer las nuevas políticas de relacionarse y ayudar a la comunidad donde están insertas (salvo por supuesto honrosas excepciones).
Curiosa relación impuesta por el Gobernador, por no decir antojadiza, contradictoria, errante y sugestiva.


Comentá la nota