La excusa es elaborar propuestas que mejoren la administración municipal. Pero los referentes de este encuentro, criticaron con dureza al intendente Lifschitz. "Es un rejuntado", dijo el secretario de Gobierno al definir al grupo.
Lázaro le puso el tono al encuentro. "Le queremos decir al intendente que esto es un sector multipartidario, donde hay actores sociales y protagonistas de todos los lugares. La intención es trabajar por la ciudad, por la positiva", dijo la dirigente gremial. La otra figura de la presentación, Perichón, sumó en la misma dirección. "A los que estamos en la Salud nos cuesta tomar decisiones como ésta, pero es básico que sintamos los argentinos un compromiso con la política", dijo el médico que durante años condujo el Centro Unico de Ablación y Trasplante de Organos (CUDAIO) y luego el Incucai.
Rubeo, por su parte, indicó que el grupo tiene "distintas propuestas e inquietudes y un objetivo primordial; encarar propuestas comunes que privilegien la calidad de vida de los rosarinos por encima de las diferencias partidarias". Cavallero recurrió a su caballito de batalla. Calificó de "catastrófica" la situación financiera municipal y exhortó al Ejecutivo a convocar a otros sectores para "corregir y buscar nuevas alternativas".
Por su parte, Boasso criticó "la actitud soberbia" del gobierno municipal. "Nos unió y nos convocó esa actitud ante un estado de crisis como el del municipio", indicó, para insistir en la importancia de avanzar en la consolidación de un foro que ofrezca "participación a las minorías". Los participantes del encuentro asumieron el compromiso de dar continuidad a las reuniones el año próximo con el objetivo de consolidar el foro.
Pero la respuesta oficial no se hizo esperar. Ghirardi salió al cruce con dureza. "Ellos han enfocado su objetivo en Rosario, saben que tienen que desgastar a Rosario si quieren tener una chance a futuro. Pero tenemos equipos, espalda, iniciativas y creatividad para tolerar todas estas agresiones. Sabemos que la gente sabe con claridad quién la está gobernando y también quién podría llegar a gobernarla si el justicialismo arribara al gobierno", dijo el secretario de Gobierno.
Desde el Ejecutivo, ven con preocupación "el clima de malestar, de dudas, de confusión que se quiere generar en la población, con una serie de denuncias falaces". Reconoció que "el gobierno ha tenido un año difícil, como todos los gobiernos. El país, el mundo, bajaron las expectativas de futuro. Bajó la recaudación, hubo incrementos salariales, y de precios importantes, pero en ningún momento la ciudad dejó de prestar sus servicios de salud, cubrir sus obligaciones salariales en tiempo y forma".
Ghirardi lamentó: "Todos sabemos cómo funciona el justicialismo cuando está fuera del poder. Hace una oposición salvaje, trata de generar un clima de inestabilidad". Pero aún así, no perdió el optimismo. "Están muy lejos de recuperar la ciudad. Una golondrina no hace verano, el justicialismo está atravesando una crisis muy profunda donde debe renovar mucho su dirigencia. La ciudadanía sabe con claridad el valor todos estos años de honestidad, transparencia, y realizaciones".



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