Con la participación de miles de peregrinos, finalizó la tradicional procesión de la Virgen del Valle.
Desde tempranas horas, distintas columnas de peregrinos del interior catamarqueño como así también de otras provincias, fueron llegando hasta la esquina de República y Sarmiento, desde donde partiría la procesión.
Minutos después de las 18:30, dio inicio el recorrido, del que participó la gobernadora Lucía Corpacci junto a demás funcionarios y autoridades provinciales.
Detrás de la Virgen del Valle se sumaron a la procesión miles de catamarqueños y peregrinos, que siguieron el recorrido por calle República hasta Mariano Moreno, y desde allí por calle San Martín hasta Rivadavia, para retornar por República al Paseo de la Fe.
Distintas muestras de fe se apreciaron durante el recorrido de nuestra Madre del Valle por las calles de la ciudad. El pueblo pudo demostrarle una vez más el amor incondicional hacia la Morenita.
Al llegar a las escalinatas de la Catedral, se entonaron las estrofas del Himno Nacional y se izó el pabellón argentino.
Para finalizar las festividades, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, presidió la homilía, en la que agradeció profundamente la participación de los miles de peregrinos –la Policía de la provincia calcula que ingresaron a la provincia alrededor de 100.000- que, como todos los años, llegan para brindarle todo el amor a la Virgen del Valle. Además, Urbanc instó a los fieles a continuar por la senda de la fe.
La despedida, como todos los años, fue con miles de pañuelos blancos que saludaron a la Virgen del Valle, quien regresó hasta el Camarín donde esperará hasta el próximo año para volver a caminar junto a su pueblo incondicional.


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