Las trabas a las importaciones que se usan para cuidar el superávit comercial del país son: la licencia automática y la fijación de precios de referencia o valores criterio, enumeró Adriano De Fina de la Asociación de Importadores y Exportadores de Argentina, para quien "sirven como leyes preventivas para evitar la avalancha de productos que afectan a la industria local".
Por ello, dichas licencias tienen una demora de hasta 2 meses, cuando antes eran un trámite que podía hacerse en el mismo día o en 48 horas como máximo.
"Este retraso es para que los empresarios argentinos desestimen la importación y compren en la industria local", dijo De Fina, desde Buenos Aires.
La segunda medida es "para que los productos no entren con precios superiores a los locales y
afecten a la industria local", agregó. Para ello controlan la entrada con precios máximos.
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