Cuestionan el tratamiento del supuesto secuestro desde Multisectorial de la Mujer

Cuestionan el tratamiento del supuesto secuestro desde Multisectorial de la Mujer
Señalan que desde el inicio de la investigación existieron prejuicios que vulneraron los derechos de la joven, que por entonces era una víctima. También consideran que no se protegió la identidad de la mujer y que la exhibición de las pruebas que mostraron la falacia del relato fue innecesaria.

El caso de la joven chaqueña que denunció un falso secuestro esta semana en Corrientes tuvo un tratamiento incorrecto desde distintos ámbitos, según consideraron desde la Multisectorial de la Mujer. Señalan que desde el inicio de la investigación existieron prejuicios que afectaron los derechos de quien, por ese entonces, era una víctima.

También consideran que fue innecesaria la exhibición de las pruebas que comprobaron la falsedad de la denuncia. Señalan que con otro tipo de delitos, los organismos oficiales no proceden de la misma manera.

Luego de que se descubriera que la denuncia de la joven chaqueña que dijo haber sido secuestrada en pleno centro de la ciudad era falsa, El Litoral consultó a la Multisectorial de la Mujer, que nuclea a distintas asociaciones que militan en defensa de los derechos del género, para analizar el abordaje que tuvo en caso. Una de sus referentes, Karina Cardozo, consideró que más allá de cuál fue el desenlace del caso, existieron prejuicios y procedimientos incorrectos durante la investigación.

“Se notaron muchos prejuicios por parte de los sectores que debían investigar. Desde un principio, se puso en duda a la joven, que por ese entonces era una víctima de un posible secuestro”, señaló. Más allá del desenlace de este caso, Cardozo expresó que “existen muchas denuncias que no llegan a estado público pero que no son tenidas en cuenta porque se naturaliza la desaparición de las mujeres”.

La referente de la Multisectorial de la Mujer también cuestionó el tratamiento que tuvo el caso durante la conferencia de prensa que organizaron organismos oficiales para anunciar que se trataba de un caso falso.

“El discurso debería haber estado centrado en cuál fue el trabajo que se hizo para llegar a la verdad y explicar de que en caso de que exista un delito, cómo será castigado. No era necesaria la exposición de las pruebas ni de la cara de la denunciante. No hubo una protección de la identidad, que sí ocurre con otro tipo de delitos”, indicó.

En cuanto a la posibilidad de que este tipo de denuncias falsas puedan perjudicar a la lucha contra la trata de personas, Cardozo consideró que es cierta.

“Lo lamentable es que la sociedad se queda sólo con ese mensaje, el de un caso que no fue, y eso puede provocar que después no se interese en involucrarse en la búsqueda de una persona en un caso real de secuestro”, opinó.

“La colaboración social es fundamental, así que no debemos dejar de preocuparnos y ocuparnos por más que ocurran casos aislados como éste. La intervención de todas las personas es muy importante, tal como se demostró en el caso de Priscila Martínez, cuando gracias al apoyo de toda la sociedad se pudo dar con ella”, recordó.

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