"La cuestión pasa por si les interesa la reapertura de la planta o no"

Lo expresó a este diario la síndico de la causa de quiebra en referencia a las autoridades municipales y los concejales. Luego de conocerse el interés de un empresario en reactivar la planta, los vecinos de Villa Piazza plantearon su disconformidad porque temen por la contaminación. Raquel Weisburd dijo que los procesos son distintos y si hay controles no habrá problemas. Aseguró además que "la reactivación de la ex Curtiembre Piazza fue un pedido del Intendente municipal".
"Los procesos son diferentes, la curtiembre que vendría es mucho más chica de lo que era Piazza. Además, reciclan el agua y tienen un proceso por el cual sale prácticamente limpia", señaló Weisburd. ARCHIVO/EL TIEMPO

"Quiero dejar en claro que la reactivación de la ex Curtiembre Piazza fue un pedido del intendente municipal y del área de Desarrollo Económico. Duclós y Santillán se presentaron en el mes de diciembre con el juez de la quiebra para ver la posibilidad de que se pudiese abrir antes de que estos terrenos salgan a la venta porque habían tenido contacto con los empresarios".

Lo aseguró a este diario la síndico de la causa de quiebra de la ex curtiembre local, contadora Raquel Weisburd, luego de la polémica que se originó ante el reclamo que hicieron los vecinos de Villa Piazza por el temor de contaminación.

De esta manera ratificó que la curtiembre vuelva a funcionar fue un pedido del propio municipio.

Lo hizo luego de que estos últimos días voceros de la comuna manifestaron públicamente sus dudas respecto a la solvencia del empresario que vendría de Valentín Alsina, poniendo en tela de juicio también el hecho de que se radique en ese lugar una curtiembre.

Incluso relató en el diálogo que mantuvo con este diario que "el propio Ejecutivo municipal hizo el proyecto de ordenanza", haciendo referencia a las actuaciones que están en estudio en la comisión de Salud del Concejo Deliberante para el cambio de nomenclatura catastral del predio que ocupa la planta para que sea declarado como "precinto industrial".

Al tratarse de una zona urbana y poblaba, se convierte en un requisito inicial la generación de un precinto industrial en el predio que ocupaba la curtiembre y su planta de efluentes en la calle Industria N° 375 y las parcelas ubicadas sobre Tiro Federal, para avanzar en el proceso de venta, adjudicación y posterior habilitación.

Es que la ordenanza 500/80 establece que estas parcelas tienen uso como residencial tipo 3 y no como industria.

Al originarse la polémica una de las propuestas que se plantearon es que esta curtiembre interesada en venir a esta ciudad se instale en el parque industrial y no en el predio donde funcionaba Piazza.

Weisburd recordó que el de Azul no está reconocido por la provincia y en este marco, señaló que "se trató de hacer de la mejor manera y por eso el municipio hizo el proyecto de ordenanza".

"Los procesos son diferentes"

Al mismo tiempo, informó que el intendente municipal Omar Duclós viajó a La Plata y estuvo con el director de la O.P.D.S. (Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible).

Este organismo junto con el Municipio de Azul serían los encargados del control del funcionamiento de la curtiembre en caso de reactivarse para que no contamine.

En este marco, resaltó que "si el Concejo declara el predio como precinto industrial, será habilitado o no siempre que la OPDS lo autorice de acuerdo al cumplimiento de las normas vigentes".

Al respecto, especificó también que "Piazza nunca tuvo habilitación del municipio ni de la provincia. Nunca se hizo absolutamente nada y por eso tiraban todos los residuos a la calle".

En función de esto, la síndico de la quiebra remarcó que "los vecinos tengan el temor de que pase lo mismo es infundado porque los procesos son diferentes, la curtiembre que vendría es mucho más chica de lo que era Piazza. Además, reciclan el agua y tienen un proceso por el cual sale prácticamente limpia".

Agregó que "esto ya se lo explicaron al Concejo Deliberante casi en pleno cuando dijeron que estaba todo bien".

Con relación al tema de la contaminación, señaló asimismo que "es un predio de seis hectáreas y la empresa que se radique utilizará sólo el centro, quedando las casas totalmente aisladas".

La evaluación en manos de la justicia

También relató que concejales e integrantes del Ejecutivo se reunieron con miembros del OPDS y "como les explicaron que se puede habilitar y se puede controlar el funcionamiento, ahora están dudando respecto a quienes son los empresarios interesados".

En torno a esto último, explicó que "la solvencia de la empresa deberá evaluarla el juez que interviene en la causa en el marco de una licitación. Es decir, la evaluación de todos los que se presenten con un proyecto productivo quedará en manos del juzgado".

En tal sentido, advirtió que "el argumento de dudar respecto de quiénes son los empresarios se cae porque tendrán que mostrar en el expediente que se puede poner la curtiembre en funcionamiento".

Por lo tanto, Weisburd subrayó que "el tema pasa por si les interesa o no abrir una fábrica o no para 80 ó 100 empleados, que no será contaminante si tiene los controles que corresponden".

A su vez, apuntó "en el mes de diciembre estaba por salir y hace cinco meses y medio que estamos dando vueltas".

Entonces, detalló que "desde la Municipalidad pidieron la suspensión de la venta como subasta, presentaron el proyecto de ordenanza, tuvimos una reunión en Desarrollo Económico, quedó en claro lo que se va a hacer, les mostraron a los concejales el proyecto para la planta y cómo se realizará el reciclado del agua, fueron a la provincia, y ahora parece se fue todo atrás".

"Hoy después de cinco meses empiezan a mirar quién es el empresario y se puede presentar este u otro. Entonces, la cuestión pasa por si les interesa la reapertura de la planta o no", consideró por último.

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