Las cuentas municipales en el centro de la polémica por un “desfasaje” de $ 8 millones

Las cuentas municipales en el centro de la polémica por un “desfasaje” de $ 8 millones
Las cuentas de la Municipalidad de San Luis quedaron nuevamente en el centro de la escena la semana pasada cuando el Concejo Deliberante analizó en plena sesión un informe del Tribunal de Cuentas que señala un desfasaje de 8 millones de pesos.

Quien llevó el debate a la legislatura municipal fue Raúl Laborda, del bloque Frente para la Victoria. El ahora candidato a diputado provincial por el Frente Progresista Cívico y Social calificó de “gravísimo” que la Comuna no haya enviado los balances correspondientes para justificar ese monto. El tribunal “no sabe que hicieron con ese dinero”, argumentó Laborda.

Otro de los ítems que eligió el también conductor de radio de los cuestionamientos del organismo de contralor fue la aparición de supuestas empresas fantasmas para los concursos de precios del Municipio.

La crítica en este punto hizo hincapié en la contratación de estructura para shows musicales. Dos empresas (El Molino SRL y Serins San Luis SRL) presentaron su cotización con la particularidad que ambas pertenecen a los mismos empresarios (Juan Paulo y Rodolfo Negri).

El mismo grupo empresario fue beneficiado también en el presupuesto de este año con una suma de 13 millones de pesos como adjudicataria en la licitación para la construcción de viviendas.

Este martes, la Municipalidad respondió al informe a través del secretario de Hacienda, Esteban Pringles: “Es todo una maniobra política”, aseguró el funcionario.

“En el 2012 el presupuesto asignado era 212 millones y terminamos con 242 millones. Ahí está la diferencia, que es positiva”, agregó Pringles en una conferencia de prensa que brindó en la Sala de Situación del edificio municipal.

“El informe carece de sustento, no hay ningún artículo que nombre que yo he hecho alguna maniobra o que he puesto en riesgo los fondos del Municipio”, argumentó el funcionario.

El encargado de las finanzas de la Ciudad justificó las diferencias encontradas por el Tribunal en que si bien el año fiscal culmina el 31 de diciembre “eso no significa que terminan los compromisos o devengamientos que pasan para el otro año; contablemente se puede justificar”.

Pringles aclaró que se remitió toda la documentación al organismo que se había solicitado y criticó: “El informe es bastante liviano, dice que hay una diferencia de 8 millones pero no se sabe si es a favor o negativa”.

Comentá la nota