“Las caretas se van cayendo rápidamente”, dijo el concejal santarroseño en obvia referencia al veto del intendente Luis Larrañaga a la ordenanza que regulaba la entrega de bolsas biodegradables en comercios.
“Hace unos días, con argumentos muy flojos y reconociendo explícitamente que no saben como tratar la basura, el Intendente Luis Larrañaga vetó la ordenanza que regulaba la entrega de bolsas biodegradables en comercios”, escribió el concejal Marcos Cuelle en su cuenta de Facebook.
“Las voces más alarmistas introducían un mensaje sobre la protección del ambiente, que las bolsas plásticas pululan por la ciudad y tenemos que prohibirlas porque son contaminantes. Otras voces decían que en muchas ciudades del sur se prohibieron para preservar el ambiente, cosa que es una verdad a medias”, añadió.
“Algunos se sumaron así, a una campaña de ambientalismo berreta, para ocultar la verdad. Verdad reconocida por la propia administración municipal. Esta verdad dice que las y los vecinos han abandonado el sistema de clasificación domiciliaria (sólo clasifica el 10%), que la planta de clasificación no funciona adecuadamente (sólo procesa entre el 30 y 40%), que el resto de la basura (entre el 60 y 70%) se acumula por miles de toneladas diarias sin tratamiento y sin enterramiento porque rompieron la topadora (una D7 modelo 2011)”, continuó.
Y apuntó: “Pero las caretas se van cayendo rápidamente, y prueba de ello, es esta publicidad de la Municipalidad de Santa Rosa que aparece en una "bolsa de papel"; sí, en una bolsa de papel, donde no solo anuncia la Municipalidad, sino también el propio Ente Municipal de Higiene y Salubridad Urbana (EMHSU)”.
“Rara forma tienen como política pública (si la hubiera) para preservar el ambiente. Dado que las bolsas de papel, por si no se habían dado cuenta, se hacen con papel, y el papel en resumen se hace con árboles”, deslizó Cuelle.
También sostuvo que “esta forma de contener alimentos (en este caso panificados) no solamente es cara respecto a los costos (papel más impresión full color), sino que es cara al ambiente. Parece que este sistema tiene resuelto lo costos económicos, dado que lo cubren con publicidad, pero lejos están de cubrir el alto costo ambiental”.
“Además, estas bolsas de papel introducen un concepto en sus leyendas que el propio Intendente desconoce, ya que tienen impreso una leyenda que dice que las bolsas son ‘ecológicas y biodegradables’. Por supuesto que no pueden ser reutilizables, y podrían ser reciclables si llegaran en condiciones a la planta de tratamiento”, subrayó.
“Por otra parte -dijo- no es menos cierto, que este tipo de bolsas no sirven para sacar basura domiciliaria, por lo que indefectiblemente, llevan a las y los vecinos a comprar "bolsas plásticas" (generalmente no biodegradables) si tienen plata, o utilizar otros medios para transportar la basura que se genera en los hogares (tachos o cajas). Es indudable que la brújula ambiental del municipio no esta imantada, que las decisiones adoptadas son manotazos de ahogado ante la falta de políticas ambientales”.

Comentá la nota