El gobierno de Raúl Castro sigue con la política de flexibilización de las actividades económicas. Hasta ahora sólo se aceptaba un crédito contra depósitos bancarios o fiadores.
Las autoridades cubanas ampliaron los medios de garantías que los ciudadanos pueden ofrecer a los bancos para obtener un crédito, incluyendo bienes raíces, joyas, vehículos y obras de arte. La norma –conocida ayer a través de la Gaceta Oficial– busca acompañar la reforma emprendida por el presidente Raúl Castro en 2010, que flexibilizó las actividades económicas no estatales al impulsar un segmento de trabajadores independientes, productores privados usufructuarios de tierras y una incipiente área de cooperativistas no agrícolas.
En los dos últimos años, aunque con limitaciones, la iniciativa privada ya no es un anatema en la isla. Los cubanos pueden emprender pequeños negocios, comprar y vender automóviles y casas, pedir créditos bancarios y viajar al exterior si tienen pasaporte y visado. Esos son, sin embargo, sólo los episodios más visibles de la actualización del modelo, que ratificando su esencia socialista apunta a reanimar la economía con la incorporación de algunas prácticas propias del capitalismo.
La norma publicada ayer complementa la política crediticia vigente, pues aunque inicialmente se consideraron bienes como parte de las garantías, en la práctica los bancos sólo aceptaban las llamadas garantías líquidas (fiadores solidarios y depósitos bancarios). Según las disposiciones del Banco Central, ahora las entidades financieras podrán tomar en prenda o realizar hipotecas sobre joyas, piedras preciosas, objetos que tengan valor cultural patrimonial (cuadros, esculturas, libros), automóviles, bienes agropecuarios (cosechadoras, ganado) y viviendas de veraneo.
Los préstamos otorgados por los bancos son en pesos cubanos, una de las dos monedas que se emiten en la isla –que tiene una paridad de 24 a 1 con el dólar–, y los principales beneficiarios serán los pequeños comerciantes o artesanos recién inscriptos como tales. La medida busca que "se diversifiquen las alternativas para que las personas puedan acceder al crédito al tener ahora la posibilidad de poner en garantía otros bienes que no sean los que tradicionalmente pedía el banco", explicó Juana Delgado al diario oficial Granma. Delgado integra una comisión mixta del gobierno y el Partido Comunista encargada de hacer el seguimiento de la actualización del modelo.
La nueva norma establece que los bienes serán tasados a precios de mercado por una institución oficial, lo cual "incidirá en los análisis de riesgo", señaló Delgado. De no honrarse el contrato, el banco comercializará el bien en modalidades que incluyen la subasta.
La Gaceta Oficial también publicó ayer una normativa que flexibiliza las formas de pago de las empresas o entidades estatales a los trabajadores independientes que le ofrezcan sus servicios. La figura del contratista, que no existía en Cuba, se reguló en 2011, pero en su mayoría se imponía el pago en pesos cubanos, por lo que la nueva regulación también permite a quienes ofrezcan sus servicios al Estado cobrar por ellos en pesos convertibles, una moneda con una tasa de cambio uno a uno con el dólar. «
Ap, Efe y dpa

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