Sólo uno de cuatro jóvenes que tienen entre 18 y 29 años tiene un empleo formal

Según datos de la Seguridad Social, un 20 por ciento de esa franja compuesta por ocho millones de habitantes no estudia ni trabaja. El sector también representa más de la mitad de los más de 1,5 M de desocupados
De acuerdo con las cifra difundidas por el diario Clarín, los jóvenes son los que en mayor medida poseen problemas de empleo, marcados por la falta de oportunidades, la informalidad y la falta de protección social.

De los 4,9 M de jóvenes de entre 18 y 29 años que trabajan, la mitad lo hace en negro. La falta de trabajo en blanco implica no aportar para la futura jubilación ni contar con obra social.

Los especialistas indican que mientras en períodos recesivos los jóvenes son objeto de despidos y falta de empleo, en las fases expansivas son relegados en la demanda o pasan a ser parte de la legión de empleados en negro, en la mayor parte de los casos.

Por otro lado, se coincide en que la condición social originaria y el nivel de estudio juega a favor de los jóvenes con mejor nivel socioeconómico y educativo.

En cuanto al factor geográfico el Noroeste NOA y el Noreste NEA, son las regiones menos favorecidas, ya que la inactividad alcanza el 60% y el 65 %, respectivamente. También hay una cuestión de género ya que entre los varones, la desocupación trepa al 13,4 %, mientras que entre las mujeres trepa al 17,7 por ciento.

Agustín Salvia, director del Observatorio Social de la UCA, juzgó que “todavía el modelo económico no necesita a una buena parte de nuestros jóvenes para promover el crecimiento económico. Hay un problema de segmentación social de la demanda de empleo, donde los jóvenes pobres sobran para el capitalismo moderno”.

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