"Cuanto más se alargue el conflicto, en mejores condiciones vamos a arreglar"

El martes, la carpa de protesta de los municipales cumplirá dos meses. El reclamo salarial se extiende en el tiempo. Y las soluciones no aparecen. Stuppia volvió a apuntar contra el Ejecutivo. "No podés tener una Comuna rica cuando tenés a tus trabajadores en la indigencia", se quejó.
El jueves 6 de mayo, el Sindicato de Trabajadores Municipales montó una carpa frente al Palacio San Martín, como una herramienta que aportara visibilidad a la protesta salarial contra el gobierno de José Eseverri. Atrás había quedado el fracaso de la negociación paritaria, cuando el gobierno municipal liquidó los sueldos con aumentos promedio del 26%, una cifra que el gremio rechazó de plano por insuficiente.

Este martes, la carpa cumplirá dos meses frente a las escalinatas del Palacio San Martín. Lejos de admitir desgaste o frustración por los objetivos que no se logran, el líder gremial José Stuppia redobló ayer la apuesta. En diálogo con EL POPULAR repitió que "estamos preparados para seguir hasta que sea necesario", afirmó que "los municipales estamos más hermanados que nunca" y volvió a disparar fuertes críticas contra el Intendente y sus funcionarios más cercanos. "Como dice el dicho, se creen que nos están matando, y no se dan cuenta de que se están suicidando", tiró.

Cuando repasó el origen del conflicto y los hechos posteriores, comentó que "no se puede hablar de que el balance sea bueno, porque sería bueno si hubiésemos llegado a una solución. Pero dentro del contexto de cómo estamos parados, y teniendo en cuenta que ellos juegan con nuestro desgaste, estamos muy bien", afirmó.

Entonces aportó una particular visión del panorama y estimó que "esto es al revés. Al menos, me parece a mí que cuánto más se alargue el conflicto, en mejores condiciones vamos a terminar arreglando". Para fundamentar su apreciación, Stuppia contextualizó que "se van acercando tiempos electorales y salir a hacer campaña, o que vengan funcionarios o candidatos nacionales a un distrito sitiado por pancartas o pasa-veredas, me parece que no será algo muy bueno para ellos".

Aunque la relación entre el Departamento Ejecutivo y el Sindicato sigue cortada, en la carpa no se descarta el retorno al diálogo. "Hay algunas voces que se están empezando a escuchar, y ciertas intenciones de algunos gremios hermanos que trabajan para buscar un diálogo entre las partes", dijo Stuppia.

Mientras tanto, los municipales están "expectantes", según la definición aportada por el propio secretario general. Que volvió a mostrarse dispuesto al diálogo, pero al mismo tiempo impuso condiciones para llegar a la mesa de negociación. "Hace un tiempo largo que los compañeros están pasando frío en la carpa. Y después de haber estado tanto tiempo, tampoco vamos a levantarla por nada. La carpa sólo se levantará si conseguimos un buen arreglo", anunció.

¿De qué habla Stuppia cuando habla de un buen arreglo? "Como mínimo, salir de la línea de la pobreza", contestó para volver a reclamar un salario mínimo superior a los 2.050 pesos.

Y volvió a quejarse contra la conducción eseverrista. "¿Si no tenés plata para qué tomaste 300 personas nuevas? ¿Para seguir repartiendo indigencia? Estos sueldos son un subsidio a la desocupación. Tenemos compañeros con más de 20 años de servicio que están ganando 1.200 ó 1.300 pesos. Y tenemos los recibos para poder mostrarlo a quien tenga dudas", desafió. "Ahora vino el aguinaldo, pero esto ya no alcanza ni con eso", agregó.

"Cada vez más unidos"

"Con estas actitudes, lejos de desgastarnos o dividirnos, cada día van logrando unirnos más", dijo y reafirmó su liderazgo en el reclamo y en el gremio. "A medida que pasa el tiempo, me siento más respaldado. Es que no hay margen para la discusión sobre el tema salarial. Ahora vemos que quieren poner la mínima de un jubilado en 1.250 pesos y eso sería lo mismo que cobran nuestros compañeros que están más abajo", comparó.

Lamentó que "no exista igualdad de oportunidades para nuestros hijos y los de los funcionarios. Mientras los de ellos van a tener acceso a la educación, los nuestros no. Entonces vemos que se va a repetir la historia. Los hijos de ellos terminarán dirigiéndoles la vida a nuestros hijos, y no nos queremos resignar a eso".

Aunque la extensión en el tiempo de las protestas suele desembocar en la pérdida de efectividad de las medidas, Stuppia aseguró no temer que la carpa de Rivadavia y San Martín se vuelva un objeto más del paisaje. "Al paisaje lo vamos cambiando. Nos encontramos con que los pasacalles están prohibidos en la ciudad, y que debe ser la única ciudad de la Provincia donde pasa eso, e inventamos los pasa-veredas. Y si tenemos que poner los metros que sean necesarios para tapar la Municipalidad, los pondremos".

También criticó la decisión comunal de no asistir a la audiencia conciliatoria en el Ministerio de Trabajo. "Fue una pena porque, realmente, ahí es cuando se desconocen las instituciones. Más allá de que la letra del Derecho a ellos los libre de esa instancia, hay una exigencia moral, que no te podés negar al diálogo. Si sos un hombre de la democracia, al diálogo no lo podés cortar nunca", enfatizó.

"A medida que vayan madurando como políticos, se darán cuenta que tendrán que arreglar esta situación. No podés tener una Comuna rica, ni mostrar una gestión exitosa, cuando tenés a tus trabajadores en la indigencia. Hay gente que está con problemas de salud, con depresión porque no pueden resolver la cuestión económica del día a día. Si no se van a transformar en los faraones, que hacían construir las pirámides a sus esclavos y después los mataban", cerró.

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