Cuando la crisis golpea sin contención política

Cuando la crisis golpea sin contención política
El gobierno de la provincia mantiene un "virtual cese de pago" a proveedores. En tesorería se acumulan los pagos. Crece el déficit casi un 10% por encima de lo estimado. La situación política no está mejor que la económica. Fabiana Ríos se recluye en su proyecto nacional y deja la provincia en "piloto automático".
Lentamente la crisis económica por un lado y financiera por otro que aprieta al gobierno provincial comienza a cerrar un cerco peligroso, sobre la propia gestión.

El gobierno provincial mantiene una virtual cesación de pagos para aquellos que aún facturan algún servicio al Estado. En el caso de los medios privados de comunicación la gestión de Ríos a intentado por todos los medios ahogarlos financieramente sin tener suerte, las deudas con éstos medios se refieren al último trimestre del año pasado, mientras que para el presente año, aún no tienen pautas y mucho menos la fecha de pago para la deuda.

Uno de los hombres que acompaño a Ríos, desde la Subsecretaría de medios, días pasado confesó, "Si por la gobernadora fuese la pauta oficial para los medios privados no debería existir... al principio de la gestión la orden fue clara en cuanto a aplicar la "teoría de lo patitos", se trata de un fuente imaginaria llena de agua con muchos patitos que se hunden todos a la vez y se los mantiene por un tiempo prolongado bajo el agua, luego se los libera, el que flota y nada sobrevive" grafico el ex funcionario de la primer gestión.

Lo cierto es que Ríos tuvo mala suerte en su intento por ahogar a los medios privados porque la mayoría de los "patitos" sobrevivieron y en la actualidad pese a no tener pauta oficial, gozan de buena salud incluso tiene sus picos bien afilados.

Pero el problema de Ríos no pasa por sacarle la pauta a los medios privados o pagarle cuando al ministro del área se le antoja, los problemas económicos del Estado provincial son más graves.

Por un lado tienen un déficit crónico que sigue creciendo día a día sin control, el primer trimestre de este año el déficit cerrará con un 9 % más de lo estimado y sin que se tome ninguna medida de fondo, al contrario la incorporación sin pausa de "funcionarios políticos" y agentes ha convertido al Estado en una bomba de tiempo.

Al déficit crónico que rondará los 800 millones de pesos, la provincia suma otro problema más agudo aún, tienen las puertas del "Tesoro Nacional" cerradas, de la misma forma que el Gobierno de Ríos decidió una "cesación de pago encubierta", el gobierno nacional hace lo propio con la provincial y le retacea los fondos de casi todos los programas que tiene lanzado en la provincia y avanza en una relación con los intendentes "puenteando" al gobierno provincial que a ésta altura lo consideran un opositor a secas.

Sin la "tutela" del gobierno nacional y mucho menos sin los aportes de otra época, la provincia deberá afrontar un panorama complicado, al déficit galopante se le suman las deudas flotantes que mantienen en la tesorería y sobre todo a los municipios que amagan con ir a la justicia para poder cobrar.

"Nosotros no cambiamos, ni nos movimos un milímetro de nuestras acciones, quien cambió fue el gobierno de Ríos que ni bien ganó las elecciones, se cruzó a la vereda de enfrente" dijo un conocido operador político de la Casa Rosada días atrás.

Lo cierto es que la situación política del gobierno provincial ha ido mutando, hoy el gobierno de Fabiana Ríos parece aislado del escenario provincial, trasladando al "norte" las aspiraciones políticas.

Mientras que el gobierno no tiene un candidato "firme" para las elecciones parlamentarias, la propia gobernadora se erige en el contexto nacional y siempre dentro del socialismo, como la "candidata mimada" haciendo epicentro en su Rosario natal, lejos de la isla.

Da la sensación que toda la energía política del gobierno provincial están puestas en el proyecto personal que Fabiana Ríos imagina en el contexto nacional.

Mientras la provincia marcha con el "piloto automático", la relación con los gremios es otro capítulo del gobierno, los gremialistas intuyen que la gestión de Ríos pasará solo por administrar el pago de sueldos y nada más y en ese rol los gremios quieren ser los artífices, olfatean la debilidad del gobierno y quieren ir por más.

Solo así se explica la virulencia del SUTEF y la postura sorda del arco gremial estatal. En la legislatura el acuerdo parlamentario por momento navega aguas turbulentas y las relaciones con los intendentes pende de un hilo.

Vale decir, el gobierno enfrenta una tempestad de reclamos gremiales sin soporte político y dentro de un cuadro económico cada vez más agudo, bajo la mirada atenta de la Nación que no piensa salir al rescate, sin antes no hacerle pagar al gobierno provincial "los costos" políticos por el "desaire" que siente Cristina Fernández de Kirchner en carne propia. Comienza una cuenta regresiva, en un año político.

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