En un crudo relato, testigo dijo que nunca olvidará "el olor de los cuerpos quemados de nuestros compañeros"

En un crudo relato, testigo dijo que nunca olvidará "el olor de los cuerpos quemados de nuestros compañeros"
Contó que en Tucumán estuvo detenido con muchos de los jóvenes desaparecidos cuyos casos se investigan en el juicio. Éstos le narraron que el grupo que lideraba Musa Azar Curi era el ejecutor de los secuestros y traslados.
Publicado el 18/10/2012 - Un sobreviviente de la dictadura que estuvo detenido en dos centros clandestinos de detención brindó un crudo relato en el marco del proceso judicial por el secuestro y la desaparición forzada de 44 personas, en el que manifestó que nunca olvidará “el olor a los cuerpos quemados de nuestros compañeros”.

El ex preso político Osvaldo Humberto Pérez aportó un valioso testimonio en el que además enumeró a muchos de los jóvenes santiagueños desaparecidos, cuyos casos se investigan en el juicio, quienes le narraron que el propio Musa Azar Curi y el grupo de tareas que lideraba, eran los ejecutores de los secuestros y traslados.

Pérez recordó durante la audiencia por la Megacausa, que mientras estuvo detenido en lo que denominó “un centro de exterminio”, fue testigo de cómo “masacraban a los prisioneros y luego los quemaban con gomas y leñas”.

“En el arsenal Miguel de Azcuénaga de Tucumán, a los prisioneros los sacaban de noche y tras escucharse ráfagas de ametralladoras, los quemaban con cubiertas y leñas”, dijo el ex preso político oriundo de la localidad chaqueña de Resistencia.

Pérez, comerciante de 59 años, señaló que “el pacto de sangre siempre estuvo presente, todos hacían todo” y que en la madrugada del 24 de septiembre, de la jornada en que se recordaba un nuevo aniversario de la Batalla de Tucumán “hubo una matanza tremenda”.

“Esa noche, según el testimonio de uno de los gendarmes, arrojaron con vida a una fosa a uno de los prisioneros y fue quemado con cubiertas y leña, en cercanías del centro clandestino”, precisó.

El testigo sostuvo además que “nunca voy a olvidarme de eso porque al día siguiente, la mañana del 25 de septiembre, hubo un viento muy fuerte que llevaba el olor a quemado de los cuerpos de nuestros compañeros”.

El Reformatorio

En otro pasaje de su relato, señaló que “también nos tuvieron prisioneros en un lugar al que llamaban El Reformatorio, en el que nos llevaban a una sala de torturas y nos hacían sumergir la cabeza en un tacho con 200 litros de agua, nos aplicaban picana eléctrica y hacían simulacro de fusilamiento”, acotó.

Consultado sobre abusos sexuales a los presos políticos, Pérez indicó que “resultan habituales, prácticamente una rutina”.

“Había algunas relaciones consentidas, como la de una presa y un suboficial y ambos hoy están desaparecidos”, agregó.

El comerciante chaqueño, detenido el 3 de mayo en la localidad de Roque Saenz Peña, cuando tenía 23 años, explicó que estuvo 404 días detenido hasta que pudo recuperar su libertad.

Finalmente, Pérez dijo que los santiagueños que conoció “me contaron que en casi todos los casos eran secuestrados y llevados a Tucumán por Musa Azar, Ramiro López y Garbi”.l

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