Vía crucis por los remedios oncológicos

Vía crucis por los remedios oncológicos
Pacientes con cáncer –o sus familiares– que dependen del programa estatal para acceder a la medicación reiteradamente sufren la demora en las entregas de las dosis. La respuesta oficial.
El fallecimiento de una mujer enferma de cáncer la semana pasada luego de que no llegara a tiempo un medicamento que requería para su tratamiento puso en evidencia que las dificultades de muchos de estos pacientes para acceder a ellos es algo que no termina de resolverse.

Se trata de una problemática planteada en varias oportunidades por los afectados y que se caracteriza por la falta de explicaciones claras respecto de las causas, pero que termina incrementando el padecimiento y poniendo en riesgo la vida.

Esto le ocurrió a Graciela Guardia (46), quien padecía cáncer de mama con metástasis y a quien los médicos le habían indicado una droga que debía llegar desde el exterior, pero que quedó varada en la Aduana.

Otros pacientes dan cuenta de que acceder a las dosis que requieren en tiempo y forma no siempre es posible, ya sea por parte de las obras sociales como del Programa de Apoyo al Paciente Oncológico.

Una nota publicada a fines de marzo por Los Andes reflejaba este escenario y en aquel entonces, el responsable de este programa, el doctor Luis Aguilera Prisco, había confirmado dilaciones en las entregas desde fines de febrero, mientras que aseguraba que a comienzos de abril las dificultades estarían resueltas. Sin embargo, promediando mayo sigue habiendo personas que no obtienen a tiempo su tratamiento completo. Asimismo, ayer el gobierno negó la existencia de inconvenientes.

Difícil espera

Rosa Ríos lo ha sufrido en carne propia: su hijo de 12 años tiene leucemia desde hace un año, toma medicamentos todos los días, pero los viernes en particular recibe una dosis mayor, que incluye once pastillas. La mujer contó que en abril en dos oportunidades no le dieron la medicación, y que le llegó hace dos días. Recibe la ayuda del programa estatal dirigido a aquellos pacientes que no tienen cobertura de salud y sostiene que los médicos le han dicho que el tratamiento no debe interrumpirse.

“Gracias a su fuerza de voluntad, la medicación y el esfuerzo de los médicos, ha salido adelante y hoy está en mantenimiento, volvió al colegio y practica deportes”, contó. Rosa relató que debe ir al programa en reiteradas oportunidades hasta lograr obtenerlos y que había logrado dar la quimioterapia a su hijo el mes anterior gracias a que los médicos del hospital Notti le dieron las dosis que tenían, sobre los cuales destacó su dedicación.

“¿Por qué tenemos que hacer eso de exponernos en los medios, (trauma) que se suma a lo que uno padece por tener a alguien de la familia con cáncer?”, se pregunta. “Por más que digan que el caso es determinante hay que darle la posibilidad, mi hijo se ha recuperado y quiero que siga así porque se merece vivir”, destacó.

Claudia Funes (45) relató que hace 4 semanas que no le dan la droga que necesita: “Tengo la receta desde febrero y me lo dan una vez por semana para la quimio, que debería haber empezado mañana (por hoy) en el hospital Lagomaggiore”. Aseguró que las demoras no son algo nuevo: “Me da mucha bronca porque no puede ser que estén jugando así con la salud de la gente, y a esto se les suman los paros”.

Florencia (21) falleció el 12 de setiembre del año pasado luego de una espera de al menos un mes y medio para que llegara la medicación que necesitaba para tratarse. Ella tenía obra social, pero sólo le dieron excusas diversas.

“Finalmente la droga llegó y se comenzó a usar, pero fue en el tiempo límite, cuando ya no se podía esperar un día más”, relató su padre, Oscar Di Marco. Recordó que la oncóloga que la atendía en la última etapa de la enfermedad de la joven le había indicado una droga que no era muy usada, pero que era la mejor opción para ella; eso le significó un gran papelerío.

Por otra parte, ayer por la mañana, en la sede del programa, algunos pacientes aseguraban no tener problemas con las entregas.

Cristaldo Cuevas salía con su bolsita en mano y contó que se los entregan en el mismo momento en que lleva a receta.

Causas

El caso de Graciela Guardia llevó a que ayer por la tarde el ministro de Salud, Matías Roby, ofreciera una conferencia de prensa. Allí negó que existan demoras e invitó a que “todos los ciudadanos que tengan algún tipo de problema con la entrega de medicamentos pueden venir al 5° piso (de la Casa de Gobierno) que se lo vamos a resolver”.

Por la mañana, el doctor Aguilera Prisco, a cargo del programa, había preferido no hacer declaraciones y sólo explicó que si se producen demoras es porque los laboratorios cambian los precios, y eso requiere renegociaciones, el mismo argumento al que había apelado en marzo.

Además, dijo sobre el caso particular de Guardia que “lo que se debe decir es la verdad y la verdad se expresa por escrito”, por lo cual ha elaborado un informe que aseguró está disponible, aunque no fue así.

Otro de los argumentos surgidos desde el área de gobierno para justificar es que dado que el presupuesto de este año no se ha aprobado, lo dispuesto encuentra dificultades para ser aplicado y responder así a los nuevos valores impuestos por los laboratorios.

Drogas nuevas

La droga que requería Guardia estaba en etapa experimental y no había sido aprobada por la Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica), a lo cual atribuyen la demora en la Aduana.

Al respecto, el doctor Horacio Cuervo Zenié, defensor de los pacientes, explicó que el trámite para la aprobación local demora entre un año y dos, tiempo que no es acorde a las necesidades de un paciente oncológico. En estas condiciones, para que la Aduana lo libere es necesaria una habilitación de este organismo, que la extiende luego de seguir un protocolo. Así, sólo luego de realizar una investigación en la que se presenten pruebas de la necesidad de liberar la plaza es que se aprueba con uso compasivo para ese caso particular.

La abogada Gilda Badín se dedica a presentar recursos de amparo ad honorem para agilizar la entrega. “Para los pacientes hay una escala de drogas. Se prueba una primera que es más general, si no resultase se pasa a una segunda y si no a una tercera, pero cada vez que tienen que cambiar es un problema”, detalló. Y sumó que cuando se trata de drogas fabricadas en el exterior es más complicado, porque por ser más caras hay más trabas.

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