Hammerly, ex director del Enress, afirma que los caños de la toma Hernández revientan porque se exigen por demás. La empresa responde cuestionamientos y desmiente información.
El ingeniero químico y magíster en Evaluación de Impacto y Gestión Ambiental afirmó que la provincia “tiene una de las aguas más puras del mundo y más excelentes para potabilizar que es la del río Colastiné”. Según relató, en el año 1989 se rompió el acueducto por la creciente y la Legislatura sancionó una ley para reconstruirlo porque es un agua pura, libre de contaminación extrema”.
Una vez que esto se puso en marcha, siempre siguiendo las declaraciones del ex funcionario, “llegaba a un 60% del agua cruda que se importaba a la planta potabilizadora mientras que el 40% restante se tomaba de la supletoria Hernández que fue diseñada y construida como de emergencia, no como principal pero posteriormente se transformó en la principal”.
De este modo, el ex integrante del directorio del Ente afirmó que “se abandonó la toma del Colastiné”, acción que consideró como “un grave error que no le corresponde a la gestión anterior, a Aguas Provinciales, porque nosotros lo controlábamos semanalmente”.
“Se abandonó la captación de agua cruda del Colastiné y es algo que tenemos que recuperar y reconstruir los santafesinos” denunció. Al mismo tiempo afirmó que se presentó ante el gobernador Hermes Binner para realizarle la propuesta de “traer el 100% del agua pura del Colastiné”.
El ex integrante del cuerpo que regula los servicios sanitarios afirmó de modo tajante que “los caños revientan porque fueron diseñados para trabajar a un metro por segundo y se les pone cinco metros por segundo” por lo tanto no descartó “que vuelva a romperse porque se está sobrexigiendo”.
Después de las apreciaciones vertidas por Hammerly, Guillermo Lanfranco salió a dar algunas aclaraciones. El responsable de Relaciones Institucionales de Aguas Santafesinas Sociedad Anónima comunicó que “hoy un esquema donde la toma del Colastiné aporta un 40% del caudal diario que necesitamos mientras que la toma sobre el riacho Santa Fe aporta el 60%”.
Según dijo, esa modalidad “está vigente desde hace mucho tiempo y el resultado final es agua potable apta para el consumo”. De este modo dejó más que claro que “estamos tomando agua del Colastiné, sino estaríamos sin servicio porque sería imposible hacerlo sólo con la toma del Hernández”.
Por último invitó a quienes quieran concurrir a observar y escuchar para así tener la comprobación de que la toma de agua del Colastiné funciona a la perfección.

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