El fiscal de Instrucción penal platense, Marcelo Romero, cuestionó la intromisión de las principales autoridades políticas en la ‘escena’ en la que aparecieron los restos de Candela, sin tomar los recaudos necesarios para no entorpecer la investigación posterior en búsqueda de pruebas y lamentó la difusión inmediata de una supuesta grabación extorsiva.
En declaraciones al canal de noticias QM Noticias, el funcionario judicial marcó, crítico, la presencia en el lugar de “funcionarios de la Jefatura provincial, del Ministerio de Seguridad, del propio gobernador y de una persona que está agachada, que no tienen nada que hacer”.
En ese marco, incluso, el funcionario judicial reparó en las imágenes en las que –dijo- se ve “al gobernador (Daniel Scioli) pechándose con el superintendente (Roberto) Castronuovo, a ver quién está primero, sin ningún tipo de protección”.
Aseguró, además, que ante un procedimiento similar en el marco de una causa en la que él intervenga, “es mi obligación decirle” al Gobernador que no puede estar ahí. “No digo que no se muestren junto al pueblo, que non hagan su discurso, pero no en la escena del crimen. Podrían hacerlo tranquilamente a 100 metros de allí”.
Según Marcelo Romero, cuidar la escena del crimen es “el abc” en los procedimientos de esta naturaleza, que se cumple, sí, en las tomas de rehenes: “en esos episodios, se escucha, pero nadie toma imágenes de nada”. Acá, aseguró el fiscal volviendo al caso Candela Rodríguez, “están las cámaras encima casi del cadáver de la criatura”.
“No sabemos si en ese lugar hay evidencias, como saliva, algún cigarrillo; por lo que incluso hasta la mamá debe llevar los protectores en los zapatos, y la cofia”.
Tras analizar detenidamente las imágenes que se difundieron a través de los medios de comunicación, Romero aclaró, además, que “ni el fiscal puede estar ahí”. “Los fiscales, cuando vamos a la escena del crimen, estamos lo suficientemente alejados y subordinados, directamente”.
La difusión de la cinta
En otro tramo de la charla, el funcionario judicial criticó además la inmediata difusión de una presunta cinta con la grabación de un llamado extorsivo, al asegurar que “no debe darse ninguna información durante la crisis”.
El secuestro seguido de muerte, “es un delito continuado: no se materializa el secuestro seguido de muerte, hasta que justamente no se produce la muerte” por lo que “no se puede difundir masivamente una presunta llamada extorsiva, a segundos de conocerse la muerte de la criatura”, aseguró Romero.
“Si tenemos sospechosos o ni siquiera sospechosos, y damos a conocer la voz, aunque sea la voz de una persona que puede estar involucrada, ya es un mal paso, que puede anular la prueba”, aseguró Romero.
En ese sentido, el fiscal incluso avaló la decisión de que no se conozca el matiz extorsivo de la causa antes del fatal desenlace, porque –dijo- “no debe darse ninguna información durante la crisis”.
Finalmente, Romero pidió al poder político avanzar en la organización de la inteligencia del Estado para adelantarse a la “inteligencia que sí hacen los delincuentes”.
“Tenemos delito organizado, y poniendo más policías en la calle no es la solución, esto debe ser una política de Estado, debe ir más allá de las presencias, de las imágenes, y todo lo que se hace desde la política tiene que haber una política de Estado para adelantarse”, aseguró Romero.

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