En su sede de Cabral y Álvarez de Toledo, Cáritas Saladillo cerró el jueves por la noche otro provechoso año de talleres y cursos destinados a la formación laboral de muchas personas, en su mayoría madres y padres de familia.
Las capacitaciones fueron dictadas en forma gratuita por voluntarios de Cáritas que no tienen reparo alguno en transmitir sus valiosos conocimientos.
El acto de entrega de certificados se realizó pasadas las 20, luego de la misa que presidió el padre Antonio Gradoazo en la Parroquia.
La directora de Cáritas, Estela Lázaro, se refirió a la relevancia que revisten estos talleres y destacó los vínculos sociales que se generan en torno a estas capacitaciones. "Es un espacio de encuentro y de crecimiento en común", expresó.
Con respecto al ciclo lectivo 2011, Lázaro anunció que las actividades comenzarán en abril y señaló que se extenderán durante el año.
Estas capacitaciones son de gran utilidad para las personas de bajos ingresos que intentan, de algún modo, insertarse en el mercado laboral y generarse su propio sustento. Tienden a promover la cultura del trabajo. "Con esta acción, cumplimos la otra mitad de Cáritas. No sólo es asistir, sino también compartir y crecer juntos. A eso apuntamos con los talleres. Queremos que la gente explore sus potencialidades", expresó.
"Esto lleva a cultivar
a las personas"
El padre Antonio Gradoazo felicitó a quienes se capacitaron y los instó a seguir en la misma senda.
"Cáritas se siente muy feliz de prestar este servicio, con más razón cuando ve que hay muy buena respuesta. Esto lleva, realmente, a cultivar a las personas. Es la capacidad que Dios nos dio para que aprendamos y vayamos descubriendo nuevas formas de encarar la vida… Eso le permite a uno mejorarse, cultivarse, sentirse digno y ser más útil a la familia y a la sociedad", subrayó el cura párroco.
Finalmente, antes de proceder a la bendición, resaltó el trabajo que llevan adelante los servidores voluntarios de Cáritas, quienes en forma desinteresada transmiten sus conocimientos.
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