Multitudinario acto luego de la apertura del centro de salud del gremio petrolero. Malestar porque sólo prometió 25 cuadras de asfalto y 100.000 pesos en subsidios.
Como contrapartida y más allá de la relevancia institucional por su presencia, poco fue lo que dejó la mandataria en relación a las expectativas que se habían generado en materia de anuncios de obras para la ciudad y para Río Negro.
"No es la reivindicación de la cual yo hablaba", dijo la intendenta María Rosa Iémolo después de conocer que Nación sólo aseguraba a la localidad 25 cuadras de asfalto y 100.000 pesos en subsidios (ver aparte).
La presidenta llegó al norte rionegrino principalmente para la inauguración de la Clínica y Maternidad que construyó el Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa, con una inversión de 17 millones de pesos. Ese protagonismo gremial fue el que abrió paso a la presencia del secretario general de la CGT, Hugo Moyano, junto a unos 70 dirigentes de diferentes organizaciones, quienes flanquearon a Guillermo Pereyra y a la titular del Ejecutivo para el corte de cintas en las instalaciones de la calle Roca.
Fernández de Kirchner fue la segunda mandataria nacional que visitó Catriel. El primero había sido Arturo Illia, en la década del 60. La estadía de ayer duró alrededor de dos horas y junto a ella estuvieron dos ministros: Julio De Vido y Julián Domínguez, de Planificación y Agricultura.
Después del arribo en avión a 25 de Mayo, en La Pampa, la presidenta se trasladó a Catriel en helicóptero, para subirse finalmente a una combi que la llevó hasta el centro de salud "Juan Domingo Perón". Después del corte de cintas y una breve recorrida por el complejo –que cuenta con 25 camas de internación en sala común y otras para terapia intensiva, sala de partos y el quirófano; además de terapia intermedia neonatal y terapia intermedia de adultos- la comitiva se dirigió hacia la cancha de la Unión Deportiva Catriel. Allí esperaban miles de obreros y sus familias, movilizados desde distintos lugares del Alto Valle.
"Esta obra que inauguramos no va a ser sólo para los afiliados del sindicato, sino que va a estar a disposición de todos los habitantes de Catriel. Este acto de los trabajadores sería imposible en un país en donde no exista la defensa de los más necesitados", resaltó la presidenta.
Luego de mencionar los avances en materia social y de contención, Fernández destacó la importancia "de creer en un país federal igualitario y equitativo" y añadió: "Jamás miramos de qué color político es un gobernador a la hora de hacer obras".
Tanto la presidenta, como Moyano y Pereyra insistieron en "profundizar el modelo" y fueron críticos con la oposición, haciendo referencia en varias oportunidades al proyecto para establecer la jubilación del 82% móvil y –aunque en forma elíptica- a la pelea por Papel Prensa.
"La política no puede ser arrodillarse ante los poderes concentrados de la economía. Cuando escuchamos algunas voces, cuando miramos algunas caras que fueron los responsables de esas políticas que habían venido a cambiar, pero que no sólo no cambiaron, sino que profundizaron y agravaron, siento una inmensa pena", indicó la jefa de Estado. Luego del acto y en una improvisada conferencia de prensa recordó que "yo fui legisladora durante la época del menemismo y todos se acuerdan que fui opositora, pero las cosas que veo hacer ahora en el parlamento, defendiendo a empresas privadas, la verdad que en el menemismo no las vi".





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