América Latina Logística venía utilizando en nuestra provincia unas 600 personas. El servicio pasará a ser controlado por Belgrano Cargas, de reciente creación.
Según explicó el ministro, ambos contratos se rescinden por "incumplimientos severos, faltas de pago en el canon y abandono de los ramales". El tren que estaba en manos de ALL pasará a manos de Belgrano Cargas y Logística, de reciente creación. Mientras, el contrato del Tren de la Costa quedó a carga de la Sociedad Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (Sofse).
"Estamos dispuestos a estatizar todos los trenes si el servicio no mejora", adelantó Randazzo, quien no dio precisiones de qué hará el Gobierno con el parque de diversiones ubicado en Tigre.
Conclusiones de una auditoría
Así, cuando aún no se apagaron las repercusiones de la salida traumática de la compañía minera Vale, la rescisión del contrato de concesión ferroviaria de América latina Logística (ALL) suma a otra empresa brasileña que deja sus actividades en el país, aunque en este caso no por voluntad propia sino por decisión del Estado nacional.
Los fundamentos del Gobierno para sostener la rescisión del contrato se basaron especialmente en los resultados de una auditoría realizada a fines de 2012 y que fue explicada por el ministro Florencio Randazzo: "Multas aplicadas que superaban 30 por ciento de la garantía del contrato; incumplimiento del pago del canon por más de seis meses; incumplimiento del programa anual de inversiones; abandono de ramales; levantamiento de vías y traslados de activos sin autorización, entre otras".
El Gobierno, sin embargo, le había renovado la concesión en 2007, pese a que un informe oficial daba cuenta de serias falencias en el servicio. A partir de las decisión oficial, la gestión pasará a la empresa Belgrano Cargas y Logística.
ALL explota un ramal que atraviesa la región de Cuyo -San Luis, San Juan y Mendoza- y Córdoba y llegaba a terminales portuarias en Buenos Aires y Rosario, junto a otro en la Mesopotamia -Entre Ríos, Corrientes y Misiones- con terminal portuaria en Buenos Aires (ver infografía).
Ambas concesiones habían sido otorgadas en 1999 y Randazzo anunció que se realizará una auditoría a partir de un trabajo de la Sigen, la Auditoría General de la Nación y la Comisión Reguladora del Transporte para determinar la posibilidad de realizar las denuncias judiciales.
En Brasil, por su parte, ALL tiene su sede central en la ciudad de Curitiba y tiene presencia en las redes ferroviarias Sur (Estados de Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul), Oeste (Matto Grosso do Sul) y Paulista (Sao Paulo), con lo que abarca la zona económicamente más poderosa del país vecino.
En tanto, el servicio del Tren de la Costa pertenecía a la Sociedad Comercial del Plata, el grupo de Santiago Soldati y en los últimos tiempos se había convertido en un negocio cada vez menos rentable. La venta de pasajes había caído un 28% y jamás fue considerado como un tren de pasajeros, sino más bien como un paseo recreativo.
La medida se tomó debido a "graves incumplimientos" de los contratos, informó Randazzo en una conferencia de prensa ofrecida en Casa de Gobierno.
El funcionario remarcó que la decisión "no tiene ningún costo para el Estado porque hay cláusulas de rescisión muy claras".
En el caso del Tren de la Costa, Randazzo aclaró que la "rescisión es integral", por lo que también pasará a la órbita del Estado la explotación del "Parque de la Costa" y la administración de los establecimientos comerciales levantados en las distintas estaciones.
La operación del Tren de la Costa pasará a manos de la Sociedad Ferroviaria del Estado y la Administradora de Infraestructura Ferroviaria. Entre los motivos que motivaron la decisión, Randazzo destacó "la falta de mantenimiento", la "cesión de contrato sin autorización del Estado" y la "omisión del pago del canon por inmuebles desde 2001".

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