El titular de la UIA pidió confrontar sólo con los problemas y fortalecer consensos
“La inversión requiere confiabilidad, quiero darles la certeza de que vamos a mantener y profundizar estas políticas; revisar lo que haya que revisar y si es que se han producido distorsiones, vamos a corregirlas”, les dijo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a los empresarios presentes en el predio de Tecnópolis, durante la cena en festejo por el Día de la Industria organizada por la Unión Industrial Argentina (UIA). Las palabras de la jefa del Estado fueron la síntesis de lo que se escuchó durante toda la semana por parte de economistas ligados al modelo kirchneristas. Los análisis de los jóvenes economistas de la gran Makro y de la Asociación de Economía para el Desarrollo (AEDA) concluyen que el modelo requiere algunas revisiones y mayor profundización, y la Presidenta les dio la venia con el compromiso asumido ayer ante los empresarios.
“Tenemos que continuar con desarrollo, con profundización y con innovación tecnológica. Superar antinomias falsas, si el agro o la industria, si el mercado interno o la exportación; es todo junto, sumado, incorporando tecnología. La innovación va a ser la diferencia”, afirmó la mandataria.
Dar fin a los históricos enfrentamientos de la Argentina fue uno de los ejes en el que coincidieron la jefa del Estado y el titular de la UIA, José Ignacio de Mendiguren.
“Lograr consensos no es sólo acordar sobre palabras, sino sobre cuestiones que permitan consolidar el rumbo”, había dicho De Mendiguren minutos antes de que la Presidenta subiera al estrado.
Las participaciones de los únicos dos oradores fueron cordiales: “Es la primera vez que cuando voy a un lugar no tengo que responder nada de lo que se ha dicho”, le dijo la Cristina al titular de la UIA.
Sin embargo, el industrial no había dejado pasar la oportunidad para reclamar obras de infraestructura y energía, la transformación del sistema y la creación de una banca de crédito a largo plazo. También coló el reiterado pedido de llevar a todos los foros internacionales una mirada productivista que supere las viejas concepciones financieras. “Queremos aportar a todos los foros nuestra mirada centrada en la producción”, e “ir a cada uno de los foros con convicción y compromiso de ahuyentar los fantasmas del endeudamiento como generación de riqueza”, completó el titular de la central fabril.
En tono conciliador, De Mendiguren convocó a Estado, privados y trabajadores a “trabajar en conjunto y con consenso” y pidió “confrontar únicamente con nuestros problemas”, y discutir “con madurez sobre lo sustancial”. “No discutamos cómo enfriar la economía sino como recalentar la inversión”, disparó el titular de la UIA. Y completó: “No existe ningún país desarrollado que no sea un país industrial. Desarrollo es un progreso a largo plazo, no es espontáneo y tampoco gratuito”.
En sintonía, Cristina Kirchner reconoció que “siempre se ha dicho que hay intereses contrapuestos entre capital y trabajo”, y destacó que a diferencia de entonces, ahora “no hay intereses más coincidentes que los de los empresarios y los trabajadores”. “Por eso tenemos que ser todos lo suficientemente inteligentes para no arruinar lo que son las bases de este desarrollo argentino y esta Argentina que hemos construido con tanto esfuerzo”, afirmó la jefa del Estado.
El compromiso de la Presidenta de corregir las distorsiones del modelo va en ese sentido de fortalecimiento del diálogo con el sector empresarial. Un vínculo que había sido reafirmado días atrás cuando el Consejo del Salario Mínimo llegó a un acuerdo que festejaron más los privados que los trabajadores.


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