Una cristiana para San Martín

Una cristiana para San Martín

Mirta Campanella es profesora, diplomada en Desarrollo Local, y está a punto de obtener su título de Licenciada en Ciencias Políticas; pero sobretodo quiere sumarse a la contienda electoral en San Martín. El pastor Alberto Rey encabezó la jornada en el Centro de Exposiciones Migueletes donde fue presentada oficialmente.

A pesar de la lluvia y las inclemencias meteorológicas, la fé de San Martín reunió a más de 7.000 personas en el Centro de Exposiciones Migueletes.

Pasadas las 21 horas, Mirta Campanella expresó a los presentes su propósito como cristiana en la política. “Esta vocación la heredé de mi padre, un dirigente obrero de una conducta e integridad impecable”, dijo la profesional y militante

Campanella enarbola los valores cristianos en San Martín, un distrito altamente politizado, pero también una ciudad con un gran porcentaje de religiosos practicantes. En ese marco, este encuentro adquiere un impacto de relevancia en momentos de armado electoral. La iglesia Manantial de Bendiciones es la de mayor convocatoria en todo el distrito y parte de la región.

La población religiosa es siempre botín electoral a la hora de contar votos. Todos los precandidatos buscan seducir a las congregaciones en el trabajo de campaña. Ahora, con Campanella en la carrera, será mucho más difícil para los dirigentes que no son del ámbito religioso. Esta Iglesia no brindó su apoyo explícito a ningún precandidato, pero difícilmente deje sin su bendición a alguien de la tropa propia, que hace años congrega y participa activamente en la institución, con el respeto y afecto de los fieles.

Todos los sectores, empresarios, industriales, productivos, políticos, económicos y sociales, buscan su lugar en la mesa de decisión política de San Martín. Ahora, en el distrito, se busca repetir experiencias que fueron bien recibidas en otras comunas: conseguir que dirigentes cristianos puedan ser visibilizados y defiendan los valores de su comunidad. El encuentro en el Centro de Exposiciones Migueletes fue solo el primer paso.

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