Dueños de despensas y autoservicios de la ciudad, aseguraron a LA CALLE que por el aumento de los precios y la crisis económica, los consumidores “cuidan más que nunca el bolsillo” y sólo “llevan lo imprescindible”.
A esta preocupante baja en los niveles de comercialización se le suma la incertidumbre de no saber qué hacer para seguir manteniendo el “fiado” a sus clientes, por cuanto hay saldos en rojos en las libretas que antes no se producían. “Si a mi no me pagan, yo no puedo ir a reponer las mercaderías”, acotó un comerciante.
Entre los comestibles que registraron un aumento puntual están los fideos, el azúcar (un 10 por ciento), el arroz y la maicena. Se suman a esta nómina la yerba y las gaseosas de todas las marcas. La leche, tanto en sachet como en caja, es uno de los artículos que se ha mantenido e incluso en algunos locales se la vende a valores promocionales. También han bajado las harinas. Por su parte, los valores de los yogures y postres se encuentran estacionados. El pan se ha mantenido entre los 3,50 y los 4 pesos el kilo y 10 en el caso de la galleta. Asimismo se han mostrados estables los precios de los enlatados y de las golosinas. En lo que hace a frutas y verduras, aumentó la manzana de buena calidad de 4 a 6 pesos el kilo, el tomate de 4 a 5,50, la naranja de 1,80 a 2,50; y se han mantenido la pera, la banana y lechuga. Por otra parte, bajó la papa, zanahoria y el zapallito de 4 a 1,50. En relación al aceite, se indicó que es uno de los artículos “más difíciles de conseguir”.
A todo esto, algunos almaceneros han decidido viajar a Buenos Aires para proveerse. Explicaron que, de ese modo, se obtienen precios más razonables, lo que les permite fijar el precio del producto y obtener un margen de ganancia que, si bien no es el que se quisiese, les posibilita hacer frente a las obligaciones tributarias.
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