Por la crisis del olivo, diferimientos están mutando a la ganadería

Por la crisis del olivo, diferimientos están mutando a la ganadería
El ministro Bellón dijo que le parece una decisión "lógica". Y que desde su área van a autorizarlos.

Una buena parte de los establecimientos olivícolas del Valle Central han iniciado -o deben hacerlo cuanto antes- una reconversión varietal para abandonar la aceituna para aceite y volcarse a una variedad de conserva que tendría mejor rinde.

Sin embargo, paralelamente al cambio varietal, hay diferimientos que directamente decidieron abandonar el olivo y mutar a la ganadería en búsqueda de mayor rentabilidad, tras años de balances negativos para el rubro olivícola.

Así lo confirmó en declaraciones a EL ANCASTI el ministro de Producción, Juan José Bellón, quien además explicó que, como autoridad de aplicación de la ley de diferimientos impositivos, el área a su cargo está receptando y autorizando tales cambios. "Hay muchas empresas que no quieren irse de Catamarca y están respetando sus proyectos pero han solicitado hacer una reformulación del proyecto, para mantener algo de la estructura de olivo, para aceituna de mesa quizás, y varias que están tendiendo directamente al sector agroganadero, en caprino y bovinos", comentó.

"Se ha contemplado la situación y, si la aceituna no da, porque hay lugares donde incluso todos los años hay heladas, ni siquiera están pensando en dejar algo para aceituna de mesa, sino directamente hacer una reconversión total", señaló Bellón.

El funcionario consideró "atinado y lógico" lo decidido por varios diferimientos, que es dejar una parte de la producción olivícola, mutando incluso a otras variedades, y al mismo tiempo, destinar la mayor parte de los campos a otras actividades que permitan trabajar de forma más intensiva a lo largo del todo el año. "Es que el olivo fructifica y florece una sola vez al año, es decir que el resto del año hay una actividad semiociosa, por lo que los dueños de las empresas están pensando diversificar su producción".

Ya el año pasado, hubo fincas que no levantaron su cosecha de aceitunas porque la venta de la fruta no les permitiría ni siquiera cubrir los costos de producción. Ahora, el abandono del cultivo por otra actividad productiva es una muestra más de la crisis que atraviesa el sector.

Comentá la nota