Buzzi se quejó de que Sociedad Rural y CRA cargaron contra la cooperativa ligada a los federados. Defendió la intervención virtuosa y puso en riesgo otra vez la unidad rural
El pedido del Gobierno para que los molinos harineros compren durante febrero medio millón de toneladas de trigo solo a la cooperativa AFA, ligada a Federación Agraria (FAA), generó un nuevo pico de crisis en el seno de la mesa de enlace nacional del campo, que hace meses intenta por todos los medios mostrarse sólida a pesar de las fuertes diferencias internas.
Luego de que Sociedad Rural (SRA) y Confederaciones Rurales (CRA) salieran el miércoles a repudiar el compromiso entre el Ministerio de Agricultura y la Federación de la Industria Molinera (FAIM) para que sus socios compren el trigo a AFA, desde Federación Agraria (FAA), el presidente de la entidad, Eduardo Buzzi, y su secretario gremial, Omar Príncipe, cuestionaron la actitud de sus colegas de la mesa.
Nos preocupa que otras entidades sacaron comunicados con celeridad, cuestionando la decisión del Ministerio, de dar más espacios al cooperativismo, cuando durante 4 años no emitieron jamás alguna comunicación que denunciara con nombre y apellido a las multinacionales que vienen concentrando grandes ganancias y controlando el mercado, en detrimento de los productores, puntualizó Príncipe.
Poco después, y mientras Buzzi realiza una serie de reuniones para tratar el conflicto generado desde que se conoció la decisión de la molinería, la entidad sacó un comunicado en el que defendió el intervencionismo virtuoso como mecanismo para comenzar a solucionar los problemas que aquejan al pequeño productor.
Hace 5 campañas que los cupos para la venta del trigo se otorgan discrecionalmente por parte del Gobierno a grandes molinos y a un puñado de empresas multinacionales que concentran el grueso de la exportación. Hubo una tibia corrección ayer a este esquema con la decisión tomada por el Agricultura, planteó la entidad presidida por Buzzi.
Si bien sostuvo que el camino parece correcto a diferencia de lo que remarcan las otras gremiales del agro, FAA planteó que no alcanza ese gesto puntual para instalar una nueva política de comercialización de granos en la Argentina.
Y volvió a proponer la creación de un organismo mixto, con participación de productores, para regular el comercio de granos.
En paralelo, las bolsas de Cereales y Comercio que operan granos en el país y los corredores de cereales salieron a manifestar su rechazo a la movida oficial para dirigir la compra de trigo, al menos por febrero.
En un comunicado firmado por las bolsas, se planteó el explícito rechazo a políticas que intervienen de manera tan dramática y nociva el mercado granario local.
El camino para evitar injustas distorsiones en el mercado de ese cereal, garantizando una justa retribución a los productores y un precio accesible para los consumidores de los productos de la canasta básica de alimentos que tienen al trigo como principal insumo, es abrir las exportaciones, sin ningún tipo de cupos, cuotas o restricciones de cualquier naturaleza, plantearon.
Jorge Torruella, del centro de corredores de granos, le dijo a El Cronista, planteó que con la última decisión de Agricultura se rompe totalmente el sistema comercial vigente desde hace décadas en el país. Por eso, mandaron cartas a Agricultura, a la FAIM, a Buzzi expresando su rechazo a arbitraria medida.

Comentá la nota