Crisis en la industria conservera por falta de materia prima

Crisis en la industria conservera por falta de materia prima

En lo que va del año las fábricas de conservas han reducido la cantidad de empleados temporarios en un 60% con respecto al período anterior. Las dificultades empezaron por razones climáticas y continúan por la recesión y la falta de políticas consistentes para el sector.   

La situación de la industria conservera en el departamento es crítica por dos razones fundamentales: falta de productos para elaborar y menos mano de obra. Para Pedro Sánchez, apoderado de Alisan SRL, el panorama está complicado y con pronóstico reservado. 

La caída abrupta del consumo ha dejado muy mal a las agroindustrias, ya que el consumo ha disminuido en más del 30% en el primer trimestre de este año: "Si a eso le sumamos que los fenómenos climáticos, como heladas y granizo, han reducido la materia prima en cantidad y calidad, el panorama que se avecina es bastante sombrío", agregó Sánchez. Por ejemplo, en durazno, este año sólo se trabajó entre un 30 y un 35% de la capacidad total medida en el ejercicio anterior. Más clara es la cuestión de la mano de obra. En una buena temporada se contrataban hasta 400 personas, este año se ocuparon tan sólo 175, con el agravante que "La gente quiere trabajar menos, tal vez porque no quiere resignar los subsidios que otorga el Estado o simplemente porque no quieren hacerlo", arriesgó el empresario. Tal vez el hecho de ser un trabajo temporario influya en que los empleados quieran cada vez menos prestar sus servicios por corto tiempo; en una época tan crítica se busca lo seguro o lo permanente. Las pérdidas de capacidad de producción no sólo afectan a las empresas sino a los empleados. Más allá de las razones que dejaron a la región casi sin fruta este año, se agrega el efecto inflacionario. "Aquellos compradores que ante el temor de la parte indeseable de la inflación tenían dinero, hicieron un amplio stock de conservas, entonces esta temporada ya no compraron tanto. La caída ha sido de alrededor del 60%". 

La palabra "recesión" sobrevoló la charla una y otra vez. Sánchez dio el ejemplo de las conservas de tomate, respecto de las que afirmó que, dado el precio de los alimentos, en un primer momento se pensó que la gente consumiría más tomate en forma de puré, que es barato y acompaña muchas variedades de comidas, pero la realidad ha demostrado que si bien hay mayor consumo de pastas, la venta de tomates envasados es baja en comparación con años anteriores. Asimismo, relató que se comunicó con colegas industriales de otros sectores y analizaron que la salida de la crisis no se ve cercana, más bien el panorama tiende a empeorar si no se logran mejorar las condiciones de producción. El rubro comercialización también está resentido, porque los grandes compradores ya están con stock completo. Cabe preguntarse si la tan temida especulación financiera puede contribuir a que amplios sectores de la agroindustria estén tan comprometidos como en la actualidad. 

Por otro lado, el empresario destacó la labor de los gremios de la alimentación, autoridades municipales y productores en general, que están trabajando para que, en el caso de los tomates, San Rafael produzca más cantidad; que deje de adquirirlos a quinteros del Valle de Uco y puedan ser sanrafaelinos los que se vean beneficiados con el crecimiento del sector. 

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