Crimen de Turrión: prisión preventiva para el hermano

Crimen de Turrión: prisión preventiva para el hermano
La investigación por el crimen de Cristian Aníbal Turrión, el muchacho de 36 años asesinado el jueves en Miguel Riglos, está esclarecida. "No tengo ninguna duda de que fue el hermano. Las pruebas son muy contundentes", dijo esta mañana a Diario Textual el fiscal Carlos Ordás. Por la tarde declaró el acusado, José Antonio Turrión (18). Intentó despegarse del crimen. El juez formalizó la acusación de homicidio agravado por alevosía y le dictó la prisión preventiva.

El caso, que conmocionó a la pequeña localidad de Miguel Riglos, comenzó a cerrarse a partir de la detención del hermano de Turrión, quien tuvo algunas "incongruencias" en su testimonio ante la policía.

Ayer se realizaron allanamientos en Anchorena, donde vive el hermano de Turrión, le requisaron el automóvil y hallaron algunos "elementos probatorios" que lo complicaron. Luego los investigadores encontraron el arma, cuyas pericias coincidieron con las pruebas de parafina efectuadas al joven.

Ordás, en diálogo con Diario Textual, fue contundente: "no tengo ninguna duda que fue el hermano", dijo, y explicó que el móvil del asesinato aún no está muy claro. "Ellos habían comprado una máquina fumigadora. Debían pagar 320 mil pesos y tenían que ir a Huinca Renancó a dejar un anticipo. Cristian había juntado el dinero, pero su hermano no. Ese podría haber sido un motivo de discusión que terminó con el asesinato", deslizó Ordás.

Tampoco se descarta que haya habido un "problema sentimental" entre ambos. En las pericias realizadas, se estableció que Turrión murió entre las 5 y las 9 de la mañana del jueves.

Ordás agradeció la tarea policial que permitió agilizar la investigación y dar con el autor del homicidio al cabo de varios allanamientos realizados en Miguel Riglos y Anchorena.

Declaración

En la tarde de este sábado el hermano de Turrión declaró. Fue entre las 18 y las 20. Según pudo saber Diario Textual, intentó despegarse del crimen y negó que haya estado en el lugar del asesinato. Dijo que nunca estuvo en Migue Riglos.

Pero para la justicia hay "pruebas contundentes" que lo incriminan. Por eso, el juez Néstor Ralli hizo la formalización de la acusación de homicidio agravado por alevosía y le dictó la prisión preventiva hasta el juicio.

De espaldas

Turrión fue encontrado sin vida en la cocina de su casa, en calle Chaco al 283, con un balazo en la cabeza. Lo halló su madre. En un principio la policía pensó que se trataba de una muerte accidental, pero el médico forense confirmó que fue una "muerte violenta".

Las pericias también confirmaron que el hombre fue asesinado de espalda y que el homicida estaba junto a él y no afuera de la vivienda, como se había deslizado en un principio.

Turrión era empleado municipal de mañana y de comercio por la tarde y tenía en mente dedicarse junto a un hermano a la fumigación. Había comprado una máquina fumigadora.

Comentá la nota