Walter Oviedo era padre de cinco chicos y vivió con su mujer por 15 años. “Cuando veo a los implicados que están libres me pongo muy nerviosa”, dijo Mercedes. En la madrugada del 6 de junio de 2010 fue atacado a machetazos y horas después falleció en el hospital. Su muerte conmocionó al barrio San Antonio Este.
Mercedes Ruiz Díaz, madre de seis hijos, vive en una casa del barrio San Antonio Este y guarda muchos recuerdos vividos con su marido, Walter Javier Oviedo (37), empleado municipal que fue asesinado a puñaladas en la vereda de su casa en junio de 2010. Los supuestos cinco atacantes fueron llevados a juicio, uno de ellos menor de edad, y vecinos de la víctima, pero uno sólo fue condenado.
“El era todo para sus hijos, pero ellos lo llamaban por su nombre”, recordó Mercedes en una entrevista con El Litoral.
La mujer, quien luego del crimen de su marido tuvo que moverse para conseguir un puesto de trabajo para solventar los gastos diarios, contó que trabaja “en la Delegación Municipal del barrio San Antonio Este, sector limpieza, y cobro el plan Neike Chamigo. La Municipalidad me dio esta casilla, que es fiscal, porque donde vivíamos con mi marido nos tuvimos que mudar porque nos amenazaban siempre. Cuando los veo me pongo muy nerviosa y me atajo por mis hijos, porque pienso que con quién se van a quedar”.
La trágica muerte de Walter Javier Oviedo ocurrió la madrugada del 6 de junio de 2010. Estaba en la vereda junto con su cuñado, conocido con el alias “Nano”, con quien había compartido una cena. Pusieron música fuerte y siguieron charlando. La familia Oviedo vivía en su casa por calle La Cruz al 4100 del barrio San Antonio Este. Al retirarse el cuñado, Oviedo fue atacado por al menos cinco personas, una de ellas menor de edad y todos vecinos del municipal, con un machete con el que lo apuñalaron reiteradas veces. “Mucho no sé lo que pasó, pero recuerdo que estaba durmiendo y por la música fuerte no escuché nada”, contó Mercedes Ruiz Díaz, ex mujer del empleado municipal que se encargaba de los trabajos de bacheo.
El hombre, tras ser socorrido, fue llevado de urgencia y en grave estado de salud al Hospital Escuela, donde falleció ese domingo a las 11. Su muerte enlutó al barrio y sembró pánico, ya que años atrás en la misma zona se produjo un horrendo crimen de un chico de 20 años, Germán Ramírez, que también fue apuñalado y degollado.
“Mi marido cumplió años el 9 de noviembre, habría cumplido 41 y cuando podemos vamos y lo visitamos en el cementerio Vedoya, ubicado camino a Riachuelo”, recordó Mercedes Ruiz Díaz, mencionando luego que “por el caso hubo pocos avances en la Justicia, porque hay un sólo detenido y cinco libres”.
Hoy, una mujer que vivió 15 años junto a su esposo y sus seis hijos busca poder cerrar una herida que se abre cada vez que se cruza en la calle con uno de los jóvenes responsables de un asesinato sin sentido.
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