La policía realizó ayer tres allanamientos más, aunque todavía no encontraron el arma homicida. El sábado habían detenido a cinco personas, y una quedó en libertad. Confirman que no era la primera vez que intentaban robar en la vivienda.
Méndez -quien tiene dos hijos de 5 y 7 años con su pareja, y trabajaba en una casa de repuestos propiedad de su suegro- murió tras ser baleado en su casa del barrio Empleados de Comercio, supuestamente cuando salió al sentir ruidos en el techo provocados por personas que querían ingresar a su patio para robar plantas de marihuana.
Fuentes policiales señalaron a El Diario que en los últimos allanamientos se secuestraron elementos de prueba para la causa, pero aún no se pudo hallar el arma homicida. Méndez había recibido un disparo de un arma calibre 9 milímetros.
De los operativos del sábado, habían sido demoradas cinco personas. Cuatro quedaron detenidos (todos mayores de entre 20 y 30 años de edad) y el restante fue notificado en libertad por el fiscal Mauricio Piombi en horas de la noche.
Las mismas fuentes aseguraron que habrá más operativos ya que el fiscal no tiene una única línea de investigación. “Incluso los detenidos no son todos a partir de una única hipótesis. El fiscal por ahora mantiene esa postura y se seguirá investigando por distintos lugares”, indicaron.
Además, en la fiscalía se tomaron una importante cantidad de declaraciones, según las mismas fuentes. No solamente a los imputados, si no también a familiares y allegados de la víctima.
Los antecedentes
Otro dato que fue confirmado es que no era la primera vez que desconocidos intentaban ingresar a la casa de Méndez con las plantas como objetivo. Según la policía, en el patio había una decena de plantas de cannabis que ocupaban casi la mitad del terreno.
Durante los últimos días desconocidos habían estado en los techos buscando llegar hasta el patio. Esa información la confirmaron a los investigadores también los vecinos del barrio. En una de ellas, fue el propio Méndez quien los corrió con un elemento contundente (un bate o un ladrillo); en una de las últimas ocasiones, habían intentado envenenar a los perros que están en el patio arrojándoles una bolsa con fideos a la que habían agregado una sustancia tóxica.
Las plantas, que la víctima tenía para consumo personal, ahora fueron incautadas por la policía.
El hecho
El ataque ocurrió alrededor de las 5.45 de la madrugada en la casa de la calle Guatraché al 1.800. Méndez estaba durmiendo con su pareja cuando escuchó los ruidos en el techo. Los investigadores señalaron que, según el testimonio de la mujer, habría subido al techo por una casilla de gas y allí le dispararon. En el lugar habría, al menos, tres personas que huyeron del lugar a la carrera, aunque no se descarta que los hayan estado esperando en algún vehículo.
El disparo lo recibió en la zona del abdomen. Según constaría en la causa, la trayectoria del proyectil fue de abajo hacia arriba con un orificio de salida en la zona de uno de los glúteos. Aún así, la policía busca determinar si le dispararon desde la vereda o desde el techo. Tampoco está claro dónde estaba ubicado Méndez al recibir el impacto: si ya había logrado subir, si aún estaba sobre la casilla de gas o en la vereda. Tampoco se descarta que pueda haber existido un forcejeo con la persona que le disparó.
Tras escuchar la detonación, la mujer de Méndez salió a la vereda y lo encontró herido. Lo entró a la vivienda y llamó a la policía. Una ambulancia lo trasladó al hospital Lucio Molas, donde murió alrededor de dos horas más tarde.
Comentá la nota