El veredicto fue leído ayer a las 12.45 en Tribunales. El hombre fue hallado autor material del crimen que conmovió a Ushuaia en junio de 2010. Y le aplicaron una condena de 14 años de prisión por “homicidio agravado por el uso de armas de fuego”. Por su parte, la ex esposa de la víctima fue absuelta por el beneficio de la duda. Ambos imputados se abrazaron al final de la audiencia.
La pena recayó sobre Cristian Godoy Maldonado, un dirigente político que llegó a desempeñarse como secretario administrativo del Concejo Deliberante de Tolhuin, a quien la Justicia consideró autor material del asesinato que conmovió a la ciudad a mediados del año pasado.
Por su parte el fallo “absolvió libremente” a Brissalia Cossio, sospechada de haber sido la instigadora del crimen, al no encontrar pruebas suficientes que la involucraran en el hecho.
La profesora de danzas folklóricas que estuvo casi un año detenida en la cárcel de mujeres fue liberada de inmediato tras la finalización de las audiencias.
El veredicto de los jueces Roberto Magraner, Alejandro Pagano Zavalía y Maximiliano García Arpón fue leído ayer a las 12.45 en el edificio de tribunales de Monte Gallinero.
La quinta y última jornada del juicio oral y público duró apenas unos minutos, y sirvió para que el tribunal diera a conocer la parte resolutiva de la sentencia cuyos fundamentos se conocerán recién el próximo martes 9 de agosto a las 8.30.
Godoy Maldonado fue hallado autor “material y penalmente responsable” del delito de “homicidio agravado por el uso de armas de fuego”.
Según los jueces, fue quien le disparó en la cabeza a Pereyra en inmediaciones del autódromo municipal, con una pistola nueve milímetros que nunca fue hallada, al parecer porque lo consideraba “una mala persona que no atendía sus hijos”.
Durante el juicio se investigó la hipótesis de que podría haber actuado por pedido de Cossio, y de que incluso la mujer le habría ofrecido 200 mil pesos a cambio de cometer el crimen. Pero a juzgar por el veredicto, los jueces interpretaron que el hombre actuó por su propia cuenta.
Un hijo del corazón
Instantes después de que los jueces dieron a conocer el fallo y se retiraron de la sala, Brissalia Cossio se acercó a Godoy Maldonado y ambos se fundieron en un abrazo.
La mujer, visiblemente emocionada, le dijo unas palabras al oído y volvió a abrazarlo antes de que la custodia se llevara al hombre esposado por una puerta del recinto, y a la mujer por otra.
La escena sirvió para confirmar la relación afectuosa que une a los dos imputados en el caso, y que llevó a Cossio a definir a Godoy Maldonado como “un hijo del corazón”, cuando prestó declaración indagatoria en el juicio.
En esa oportunidad, la mujer había realizado severas críticas al Poder Judicial por mantenerla detenida sin fundamento, y por obligarla a atravesar por el “calvario” que significó su detención. En cambio el hombre optó por no declarar siguiendo el consejo de su abogado.
Ayer a las 10, en el momento de las últimas palabras antes de que el tribunal se retirara a deliberar, Cossio insistió en reafirmar su inocencia, y lo mismo hizo Godoy Maldonado, al indicar que hacía muchos años que no veía a Pereyra.
Una causa compleja
En un caso con escasas evidencias desde un principio (nunca se halló el arma homicida y el móvil siempre estuvo difuso) una prueba clave fue el testimonio que brindó por teleconferencia, desde Buenos Aires, Fernando Mullins, un joven que vivía con Godoy Maldonado en un departamento de las 640 Viviendas al momento del crimen y que trabajaba con él en el Concejo Deliberante de Tolhuin.
Mullins relató que su compañero de casa llegó al domicilio la noche del 29 de junio de 2010, le confesó que había matado a Pereyra y le dijo que en unos días iban a encontrar el cuerpo. También le habría dado detalles del hecho, como por ejemplo que lo fue a buscar a su casa, le pidió que lo llevara a una estación de servicio porque se había quedado sin nafta, y ya a bordo del Suzuki Jimmy negro propiedad del artista, lo apuntó con un arma y lo obligó a trasladarse hasta la zona del autódromo, donde lo ejecutó de un balazo.
Mullins también reveló ante los jueces que Godoy Maldonado tenía una pistola nueve milímetros “color negro” que llevaba siempre en su camioneta, y que no volvió a verla luego del homicidio. Y admitió que el hombre le había contado, unos meses antes, acerca de un supuesto ofrecimiento de 200 mil pesos efectuado por Cossio para cometer el asesinato.
El abogado defensor de Godoy Maldonado, Mariano Soler, sostuvo que ese testimonio es falaz y que en todo caso sirve para desincriminar y no para incriminar a su cliente, ya que al horario que dice Mullins que Godoy regresó al departamento, la muerte de Pereyra aún no habría acontecido.
Soler sostuvo ayer que aguardará los fundamentos de la sentencia para decidir si la recurre ante el Superior Tribunal de Justicia a través de un recurso de casación.
Por su parte Cossio aún debe aguardar que la absolución quede firme y todavía tiene pendiente una causa donde está procesada en doble instancia por la práctica de abortos, aunque en ese caso se trata de una figura delictiva excarcelable, aclararon fuentes judiciales.
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