“El crimen de Daniel Fernández quebró el tejido social”

“El crimen de Daniel Fernández quebró el tejido social”
Así lo consideró la jueza de menores Marta Pascual a la hora de condenar al asesino del joven que el año pasado fue baleado en Adrogué durante los festejos de la Nochebuena. Pascual le aseguró a Info Región que tuvo en cuenta “la extensión del daño, no sólo a la víctima si no a los jóvenes que lo acompañaban al momento del crimen”. “Ante hechos aberrantes las penas son altas”, defendió. El agresor tiene 17 años.
La jueza de menores Marta Pascual, que condenó a 20 años de cárcel a un menor de 17 años por el homicidio de Daniel González -baleado en la Nochebuena del año pasado en Adrogué- sostuvo que la gravedad de la pena se debió a que ese homicidio “quebró el tejido social” y le “causó daño a una comunidad que quedó atemorizada”.

La magistrado remarcó, en diálogo con Info Región, que a la hora del fallo también tuvo en cuenta “la extensión del daño, no sólo a la víctima si no a los jóvenes que lo acompañaban al momento del crimen”.

Pascual aseguró que a causa del trauma que les provocó presenciar el asesinato de su amigo, algunos de los chicos “dejaron de estudiar”.

“Soy una jueza que no considera que la privación de la libertad vaya a redimir a los jóvenes y no pongo penas duras pero este crimen quebró el tejido social y causa mucho daño en la familia y en la comunidad”, afirmó

La jueza también remarcó que la carátula de la causa, “homicidio criminis causa” tiene “una calificación muy alta en el código penal”.

En cuanto al desarrollo de la investigación, destacó que gracias a “la buena tarea del fiscal y de la policía los hechos se pudieron recrear bien con pruebas muy contundentes”.

Acerca de otros fallos que dictaminan penas más reducidas en casos similares, Pascual aseguró que “muchas veces es mucho lo que se dice pero cuando viene la hora de las pruebas concretas, no se llega a demostrar lo que sucedió.”

“En el juicio se recrea lo que sucedió y si eso no surge, no tenemos otra alternativa que absolver o dar una pena de menor cuantía”, sostuvo.

“Tenemos penas bajas para los jóvenes que creemos que pueden ser reinsertados en la sociedad, pero ante hechos aberrantes las penas son altas”, explicó.

Por último, Pascual indicó que “la Càmara” decidirá sobre la suerte del menor sentenciado que puede pasar el primer año de su condena en un instituto o ir directamente a un penal.

Daniel Fernández tenía 19 años cuando fue asesinado en Adrogué durante la Nochebuena de 2011. Dos delincuentes en moto interceptaron a él y a su grupo de amigos para robarles. Uno de los delincuentes, que tenía 16 años en ese momento baleó a Daniel, que murió antes de ser atendido en el hospital.

La policía allanó la casa de los chicos que habían asaltado a Fernández y dieron con 145 pesos y 3 celulares que pertenecían a Daniel y sus amigos, la moto utilizada para interceptarlos y el arma homicida, un revolver calibre .32

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