“Creo que hoy la gran tarea es predicar vecino por vecino el proyecto de país que está en juego“

“Creo que hoy la gran tarea es predicar vecino por vecino el proyecto de país que está en juego“

Días atrás estuvo en Bolívar el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez.

Su presencia, al igual que la del secretario de Educación, Lic. Jaime Perczyk, obedeció a la realización en esta ciudad del encuentro ‘Patria Educativa’ que tuvo lugar en el Cine Avenida y concentró más de 400 docentes de las ciudades que componen la Región XXV.

Domínguez fue uno de los oradores del acto, y tras su alocución atendió algunos de los mediso presentes.

Estuvo en Bolívar como funcionario provincial cuando se realizó la inauguración de la electrificación rural en la localidad de Paula…

-Vine como ministro de Infraestructura de la provincia, me acuerdo en aquel programa de extensión de electrificación rural. Quiero rescatar a las Cooperativas, que son determinantes en nuestra provincia de Buenos Aires, y ojalá que el modelo de organización cooperativa lo podamos tener en toda la provincia, porque las cooperativas no sólo generan el compromiso directo con la comunidad, sino que además el servicio vuelve a la comunidad.

No sé cuál va a ser mi futuro, lo dirá Dios, el pueblo y la presidenta, que es la arquitecta para el futuro, quiero trabajar para rendir cuentas por lo hecho como diputado nacional por nuestra provincia. Y hoy estamos redefiniendo el modelo educativo, los consejeros escolares que tienen que dejar de ser un espacio administrativo para ser el lugar donde planifiquemos la educación en función de la producción y de las particularidades de cada ciudad, que sean el puente que vincule a la capacitación pública a la comunidad docente, que vincule los desafíos del futuro con la preparación y la transmisión de conocimiento a nuestros niños y jóvenes.

Siento un profundo orgullo por el Plan Fines, hay 537 jóvenes que han podido terminar la escuela secundaria. Cuando dicen que no se anunciaron medidas contra la inseguridad (NdelR: hace referencia al discurso de la presidenta inaugurando el período parlamentario y las críticas que se esgrimieron sobre él), la mejor medida contra la inseguridad es que nuestros chicos puedan salir de la calle, terminar la escuela secundaria y tener un proyecto de vida, porque eso los aleja de la droga, los aleja de la desesperanza de no saber qué hacer mañana, y los acerca mucho más a recuperar la autoestima y la capacidad de sí mismos.

Volviendo al plano político, uno espera que el gobernador de la provincia conozca el territorio bonaerense, usted fue funcionario bonaerense…

-Yo estoy convencido que uno no puede amar lo que no conoce, uno no puede trabajar por lo que le es ajeno. Porque en definitiva cualquier cargo político está vinculado a la gente, no son obras, es gente; es el destino individual de cada argentino, de cada bonaerense, de cada vecino de Bolívar. Para eso se necesita conocer y amar, y para poder entregarse y acertar en las decisiones hay que tener un nivel muy acabado de conocimiento. Después de 30 años de democracia ininterrumpidos, 32 ya, no hay lugar para guitarreros que reciten frases; se necesitan arquitectos, constructores, que sean capaces de caminar junto a la gente, a nuestro pueblo, a los empresarios, a los intelectuales, a los trabajadores, y tomar las mejores decisiones para construir la localidad, la provincia y el país que los argentinos estamos esperando.

Creo que no vienen tiempos ni de grandes promesas ni de grandes realizaciones, la genialidad, la gran realización va a ser la articulación del aporte de cada argentino, de cada bonaerense, de cada bolivarense al proyecto de país. La Argentina es nuestra patria, y estamos orgullosos de tener una Argentina que produzca alimentos, una Argentina agrícola, una Argentina competitiva y una Argentina que contribuya al engrandecimiento de la nación.

¿Cuánto ha crecido Julián Domínguez desde que era funcionario bonaerense a hoy?

-Debo confesar que nunca imaginé que la vida, Dios, me iba a dar la oportunidad de ocupar la conducción de la Cámara de Diputados de la Nación. Le agradezco a Dios y todos los días trato de poner todo mi empeño, toda mi capacidad de escucha; porque no hay un día igual a otro y no hay un día en la función pública, como en la vida, que uno no deje de aprender. Sobre todo cuando más alta es la responsabilidad, más humildad debe tener uno para escuchar al otro, para interpretar; seguramente en cada uno hay algo para aportar, para contribuir a la grandeza de la nación, que se construye con el aporte individual de cada uno. Ha sido mi experiencia cuando he ejercitado de mí todo para hacer que la función pública sea un servicio hacia el otro y no servirnos de él.

Creo que crecí cuando pude desprenderme de las ataduras, de los prejuicios, y pude tener la libertad mental, la capacidad de abrirme al otro; ahí fue cuando crecí. Como me pasa en todos los órdenes de la vida, como me pasa con mis hijos. Cada vez que charlo con mis hijos, uno cuando los escucha aprende cosas nuevas, porque las cosas que vivió, las vivió uno en otro tiempo, en otra realidad. Como nuestros hijos son una escuela de aprendizaje todos los días, para nosotros la política en el reclamo, en el sentimiento, aún en la queja, aún en la crítica, también, porque seguramente hay alguna razón que lo moviliza a hacer esa crítica y ese aporte.

En su discurso dijo que lo fundamental es escuchar al otro, algo importante para un precandidato a gobernador bonaerense…

-Lo digo como argentino, como bonaerense, la mejor manera es consultar a los productores, a los industriales, a los científicos, organizar en la provincia de Buenos Aires un Ministerio de Ciencia y Tecnología que podamos pensar qué podemos aportarle al mundo con nuestras capacidades productivas. Nuestros colegios agrotécnicos tienen que estar estrictamente vinculados a los productores, a las entidades agropecuarias, el gran trabajo me parece que es vincular las capacidades que cada uno tiene y ordenarlas en una visión estratégica.

Cada municipio debe tener un plan estratégico de desarrollo, cada región debe tenerlo y la provincia también, donde juntos planteemos las metas de los municipios, de las regiones y de la provincia para que cada uno aporte sus mejores capacidades. De lo contrario es muy difícil conducir, es muy difícil conducir lo disperso, desde la indiferencia, es muy difícil saber qué espera el otro de mí y qué espero yo del otro si no somos capaces de volcarlo en la carta de navegación de los próximos años.

Yo imagino una provincia que le aporte al país su planificación estratégica, sus metas, su esfuerzo público-privado, su oferta educativa vinculada a esos propósitos. Y Buenos Aires tiene de todo, es una provincia agrícola-ganadera, tenemos la mejor ganadería de la Argentina, tenemos el mejor sistema de producción del país, tenemos cooperativas extraordinarias, tenemos cooperativas de servicios de altísima calidad, tenemos universidades de altísima calidad, tenemos sector industrial, tenemos sectores de pobreza que requieren de la acción solidaria, tenemos expresiones culturales y religiosas que hay que ponerlas en común, y creo que la gran tarea es esa. Imagino a los próximos intendentes, a los próximos gobernadores, al próximo presidente, siendo el puente que permita reencontrar las mejores capacidades de la nación, de la provincia y de los municipios.

Supongamos que lo eligen gobernador, ¿por dónde empezar ante tantos reclamos tan diversos que tienen los bonaerenses?

-No voy a hablar de ser el próximo gobernador porque no sé en el lugar que voy a estar, sí se empieza por estar al lado de la gente, se empieza por construir el financiamiento para las aspiraciones que los bonaerenses tenemos, se empieza por quienes más necesitan, y ese lugar sin dudas es la educación y la infraestructura para el desarrollo. Por eso digo que no puede haber grandes promesas, tiene que haber la gran promesa de tomarnos de la mano y trabajar juntos para poder tener una visión de futuro donde todos los bonaerenses podamos aportar. Somos 16 millones de personas, casi el 40% del producto bruto del país, en términos políticos, la provincia de Buenos Aires va a tener una extraordinaria incidencia a la hora de elegir al presidente, creo que hoy la gran tarea es predicar vecino por vecino el proyecto de país que está en juego.

En lo que hace al año legislativo, ¿cómo avizora lo que se viene?

-Va a ser un año intenso, donde la Cámara de Diputados va a ser el centro del debate político, la nacionalización de la administración de los trenes por ahí arranca. En los años electorales se vuelcan todos los temas pendientes, así que va a ser un año de profundo debate, y esperemos que la oposición se siente a debatir y a discutir el proyecto de país que cada argentino va a estar mirando sobre lo que le ofrece el conjunto de la dirigencia.

Estuvo con el Papa Francisco hace poco, ¿qué se trajo de esa reunión?

-La Paz, qué se yo… Estar con el representante de Cristo en la tierra y que sea argentino…, uno siente que el alma se le eleva a un lugar diferente, un estado de gracia diferente, piensa todas las macanas que ha hecho y todas las cosas que tienen que hacer bien. Pero sobre todo despierta la ilusión de un mundo mejor, porque Francisco no sólo es el titular y la máxima autoridad de los católicos, es un referente del pensamiento, que construye visión e identidad. Y siento eso, la paz de haber tenido la oportunidad de haber podido charlar varias veces con el representante de Cristo en la tierra, eso me queda para toda la vida y ojalá uno pueda ser más claro, más humilde, tener más vocación de servicio a partir de esas oportunidades que Dios le da a uno.

¿Está la dirigencia capacitada para ese poder de escucha del que usted hace mención?

-Yo hablaba de los desafíos de nuestra generación, y es eso, una fuerte capacidad de escucha. Estar dispuesto a escuchar aún a quienes más nos critican, tenemos que tener con ellos el oído más grande, porque seguramente hay alguna motivación para entender lo que están planteando. La tarea de la conducción tiene que ser la del conjunto, y ese ejercicio me parece que nos va a dar muchos y mejores resultados al camino transitado ahora si todos aumentamos nuestra capacidad de escucha y si tenemos una capacidad de interpretación de lo que se ha hecho en la última década.

 

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