"Creo que se conoce al autor intelectual, pero faltan pruebas"

Desplazado en 2010 de la causa, el fiscal Christian Long, clave en la investigación que llevó a Vicente Colman a la cárcel, expresó su satisfacción porque la Suprema Corte provincial ratificó la condena.

"Con el fallo de la Suprema Corte de Justicia cerré una etapa. Tengo la satisfacción del deber cumplido".

De esa manera, el fiscal Christian Fernando Long destacó que el máximo tribunal provincial ratificara la condena contra el autor material del crimen del médico Felipe Glasman, titular de la Asociación Médica de Bahía Blanca (AMBB).

Alejado de esta causa-emblema hace casi tres años --cuando la Justicia aceptó una recusación en su contra de parte de los hijos de la víctima--, Long expresó "satisfacción" porque la Suprema Corte bonaerense (SCJB) ratificó el rumbo que él mismo le imprimió a la pesquisa, cuando se hizo cargo del caso en 2004, dos años después del asesinato.

La reciente decisión sirvió para corroborar la opinión del Tribunal en lo Criminal Nº 1 --durante el juicio en primera instancia-- y la de la Cámara de Casación Penal, que le impuso 23 años de cárcel a Vicente "Tito" Colman.

Long, durante una entrevista con "La Nueva Provincia" , confesó que aún abriga esperanzas de que los actuales instructores avancen hacia los autores intelectuales. Esa es la deuda pendiente.

--¿La sentencia de la SCJB es definitiva o puede haber una instancia más de apelación?

--No sé si es definitiva. Si hicieron reserva del caso Federal, les queda la instancia de Nación, pero no sé si lo hicieron, porque ya superaron primera instancia, Casación y la Suprema Corte. Es muy difícil que se admita un recurso de esas características.

--¿La sensación que experimenta es de satisfacción, por la confirmación de la condena?

--En ningún momento se puso en duda la autoría (material de Colman) y el fallo de la Suprema Corte tienen párrafos muy elogiosos a la investigación realizada. La verdad es que se trata de una satisfacción, la del deber cumplido. Es un reconocimiento muy grande.

--¿Fueron muchas las trabas que soportó para avanzar en este sentido? ¿En qué medida incidieron?

--En primer lugar, fui alejado de la causa por las recusaciones, me han interpuesto un montón. Encontramos a Colman, lo detuvimos, decretamos la prisión preventiva, le hicimos la requisitoria de elevación a juicio y así y todo seguíamos recibiendo recusaciones. El particular damnificado trataba de evitar que vaya al juicio oral contra Colman; suena absurdo, pero era así. Prosperó la quinta o sexta recusación, de los hijos de Glasman.

--Y algunos tildaban de perejil al principal sospechoso.

--No hay que perder de vista que, más allá de que confirmaron la condena contra Colman, desde el primer momento el jefe de Prensa de la AMBB (en alusión a Jorge Palacios) sembró sospechas e instaló públicamente que Colman era un perejil. Permanentemente se decía eso, se instalaba mediáticamente que Colman no tenía nada que ver. Siempre resultó llamativo que los principales obstáculos los ponía la gente cercana a Felipe Glasman; en el expediente y mediáticamente.

--¿La de Palacios era una opinión personal o representaba la voz de la Asociación Médica?

--(Palacios) lo hacía en un programa que tenía en radio y con otro periodista que estaba en el mismo programa sembraban permanentemente sospechas, pistas falsas. Incluso el primer día del juicio, este otro periodista había dicho que yo tenía el 40% del juicio perdido.

--¿Más allá de la repercusión especial de este caso, tuvo en sus manos alguna otra investigación semejante en cuanto a los escollos que menciona?

--Como este ninguno. Tuve la causa durante seis años, investigué al autor material y llegué a la condena. También pedí la detención por los delitos económicos de directivos de la AMBB e indagué a (Fernando) Carignano (ex titular de la AMBB) y Palacios, por encubrimiento agravado. Estas causas ya están elevadas a juicio. Todo esto me generó un gran desgaste, porque no sólo tenía que defender lo actuado en el expediente, sino mediáticamente. Y los ataques venían desde innumerables frentes. Uno espera que los ataques vengan de la parte contraria y no de la que está del mismo lado. No he recibido tantos ataques de la defensa de Colman como del particular damnificado, cosa que suena absurdo.

--¿Confía íntimamente en que los actuales investigadores podrán llegar a los autores intelectuales?

--No lo sé con certeza. Sé que los que están trabajando (por sus colegas Rubén Alvarez, Gustavo Zorzano y Julián Martínez) lo están haciendo de manera profesional y muy meticulosamente, en la misma línea que llevaba yo, y no se dejó la causa de lado, se sigue investigando. Lo que es cierto es que difiere mucho la medida de investigación de la prueba. No sólo deberías conocer quién mandó a matarlo sino que lo deberías probar. Yo creo que se conoce la identidad (del autor intelectual), pero falta juntar elementos de cargo para poder probarlo.

--¿Y cree que están en Bahía?

--No lo sé. Sería una imprudencia de mi parte referirme a eso.

El hecho

El doctor Felipe Glasman, entonces secretario general de la Asociación Médica de Bahía Blanca, fue ultimado de dos balazos durante la lluviosa noche del miércoles 28 de agosto de 2002. El ataque, a quemarropa, se produjo cuando caminaba por la esquina de Saavedra y Villarino. Pese a que contaba con diversos elementos de valor, no fue despojado de ninguno.

Ratificación de la Suprema Corte

La sentencia contra Vicente "Tito" Colman fue confirmada recientemente por la Suprema Corte de Justicia Bonaerense (SCJB).

El máximo tribunal provincial ratificó la condena dispuesta en 2010 por el Tribunal de Casación Penal, luego de desestimar los recursos presentados por el propio imputado y su defensa.

Así, el único imputado de dar muerte a tiros al secretario general de la Asociación Médica seguirá purgando una pena de 23 años de prisión.

El fallo, que anticipó "La Nueva Provincia" en su edición el miércoles pasado, lo dictaron los jueces Eduardo Julio Pettigiani, Héctor Negri, Hilda Kogan y Juan Carlos Hitters.

En 2008, el Tribunal en lo Criminal Nº 1 de nuestro medio le había impuesto al detenido una sanción de 27 años de cárcel, aunque Casación la redujo a 23, tras quitarle a la calificación de homicidio el agravante del uso de un arma de fuego.

No prosperó entonces, por mayoría de opiniones, la postura del fiscal en cuanto a que fue un crimen por precio o promesa remuneratoria.

La Suprema Corte descartó las apelaciones y los cuestionamientos sobre presuntas irregularidades en las pruebas contra Colman.

"Las diversas aseveraciones (...) no logran evidenciar en lo resuelto la concurrencia de un flagrante desvío del raciocinio o la existencia de un juicio arbitrario", sostuvo la SCJB en relación al planteo defensivo.

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