De no creer: turismo nuclear en Chernobyl

De no creer: turismo nuclear en Chernobyl

Tras casi 25 años del terrible accidente nuclear que conmovió al mundo, Chernobyl dejará de ser un sitio deliberadamente olvidado y se convertirá en un particular paraje turístico. Desde enero, contingentes con autorización del gobierno ucraniano pagarán entre 150 y 300 euros para visitar la planta en la que se produjo el accidente nuclear más grande de la historia. Como parte de los preparativos especiales que diseña el gobierno de Víctor Yanukóvich, este martes el ministro de Emergencias Victor Baloga encabezará una conferencia de prensa del Grupo de Trabajo que organizará los viajes a Chernobyl, al tiempo que se incluirá a la planta en el programa de visitas de la Eurocopa 2012, que se celebrará en Ucrania y Polonia.

Aunque esta semana se conmemoró el décimo aniversario de la clausura definitiva de Chernobyl, las autoridades ucranianas aguardan una fecha especial en 2011. En abril, se cumplirán 25 años del trágico accidente, que según el Organismo Internacional de la Energía Atómica, dejó más de 4 mil víctimas fatales por patologías provocadas por el material radiactivo irradiado. Sin embargo, durante los últimos años, ese número fue discutido por organizaciones como Greenpeace, que estimó que las víctimas directas e indirectas de la tragedia alcanzaron la drámatica cifra de 270 mil personas.

Fecha emblemática del creciente declive de la Unión Soviética, el trágico 26 de abril de 1986, durante una prueba en la que se simulaba un corte de suministro eléctrico, un aumento súbito de potencia en el reactor 4 de la Central Nuclear generó una dantesca explosión de hidrógeno. Pocos días después de la tragedia, Chernobyl ya se había convirtido en un paraje desolado, al completarse la evacuación de 135 mil personas que vivían en las inmediaciones de la planta. La comunidad internacional, alarmada tras detectarse radiactividad en Bielorrusia, Rusia, Alemania, Austria y Suiza, financió los costos del cierre definitivo de la central en diciembre de 2000.

Aunque hasta el momento se permitía un número limitado de visitantes en la zona de exclusión de 30 kilómetros en torno a la planta nuclear, ahora el gobierno flexibilizará esas visitas, con el objetivo de concientizar a la comunidad internacional sobre la tragedia. “La ley sobre los territorios contaminados por radiactividad establece limitaciones sobre el régimen de visitas a la zona de exclusión. Pero las restricciones están más vinculadas con la legislación vigente que con los niveles de radiación”, aseguró desde Kiev en diálogo con PERFIL Maryna Khorunzha, directora de Worldwide News Ukraine, una ONG que investiga las consecuencias de la tragedia.

Las 300 personas que viven en la zona volvieron tras ser evacuadas por el desastre nuclear. Se trata de una población anciana, cuyo promedio de edad ronda los 63 años, que soporta día a día una contaminación radiactiva que supera hasta cuarenta veces el máximo permitido por la Agencia Internacional de la Energía Atómica. “No viven todos en la misma ciudad, están diseminados por una docena de pueblos. Volvieron a su tierra para morir”, relata Khorunzha.

“El próximo año se celebrarán varios eventos y conferencias internacionales, incluso a nivel gubernamental, dedicados al aniversario de la tragedia”, confirmaron a este diario desde la Embajada de Ucrania en Buenos Aires. Aunque para las autoridades ucranianas, el nivel de radiación que recibe un visitante durante una excursión a la planta es casi igual al de un pasajero que va a bordo de un avión y menor al que recibe un paciente durante una radiografía, algunas voces aún alertan sobre el peligro de Chernobyl. “La radiación en el suelo es menor, pero es cada vez mayor el número de gente contaminada”, dijo Alexei Yáblokov, dirigente ecologista ruso de Los Verdes.

Aunque el turismo nuclear será una novedad, el legado de Chernobyl aún vive en el recuerdo de los millones de ucranianos que honran cada año como héroes nacionales a los seis bomberos que murieron al contener las llamas del reactor y que salvaron miles de vidas.

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