Con la tibia esperanza de reencontrarse con Belén, la nena de 2 años con síndrome de Down que desapareció hace 12 días de su casa en Balsa Las Perlas, sus padres van retomando su vida habitual.
Hace doce noches que Belén no duerme en su casa, nunca antes se había separado de su familia, ni siquiera la dejaban ir a los cumpleaños de los vecinitos. Sus padres, Paola y Abel, están fuertes y confiados de que se la van a devolver.
A Abel se lo ve tranquilo, una tranquilidad un poco inusual para la dureza que le toca vivir, pero también necesaria para atravesar este momento y poder llegar a reencontrarse con su pequeña.
Hace un mes que la familia Durán dejó el departamento en donde vivían en Neuquén y se radicó en una casa a la vera del río Limay, en Balsa Las Perlas. La casa desde la que Belén el sábado 21 de septiembre desapareció.
El portón de alambre que da hacia la vereda está caído y por ese espacio Abel piensa que su hija se fue. Está seguro de que en esos cinco minutos en que la perdieron de vista alguien la levantó y se la llevó.
“Mi hija al río no se cae”, aseguró el padre, en referencia a la hipótesis que siguen los fiscales y la Policía, que continúa los rastrillajes en las aguas del Limay.
Abel recorrió una vez más el camino que hicieron los perros que siguieron la huella de su hija. Los perros de la Policía no tomaron el camino recto, sino que en la esquina de la vivienda doblaron a la derecha y luego de unos zigzags se conecta con el río.
Esa caminata Abel está seguro de que su hija no pudo haberla hecho sola. “Ves ese charco de agua, a ella le encanta jugar en los charcos, todavía estaría jugando acá”, señala el hombre.
Al llegar al río, otros tres metros más hacia abajo separaban a la pequeña del agua.
“Nosotros habíamos venido con ella hasta acá, los policías me dijeron que las huellas de las personas pueden durar hasta un año”, explicó Abel su hipótesis de por qué los perros se dirigieron hacia ese sector.
Abel tiene 33 años y su mujer Paola 34, hace diez años que están juntos. Ambos son neuquinos, tuvieron su primer hijo, Elias, hace 6 años y con Belén, hace dos años y medio, completaron su familia, que hoy está quebrada.
A Elías se lo ve inquieto, juega con sus perros y agarra un palo que revolea casi sobre un auto estacionado en la puerta. “Me sacaron a mi hermana y ya va a volver”, repite el pequeño de 6 años.
La pareja tiene un mercado en esta ciudad que desde el miércoles pasado volvieron a atender. Su hijo retomó la escuela y sus otras actividades.
“Yo estoy esperanzado de que me la van a dejar por ahí”, afirmó Abel. Señaló que durante la mañana volvieron a ir a trabajar y en las tardes se vuelven a su casa a esperar.
Paola está “destruida”, confesó su marido para explicar su ausencia en la charla. “Ya no sabés en qué creer, a lo último capaz que la descuidamos tanto que sí se cayó al río”, dijo.
El fiscal aseguró que no hay nuevas hipótesis y que seguirán buscando
Oscar Cid confirmó que continuarán las tareas de rastrillaje por el río Limay para dar con el paradero de Belén Durán.
Neuquén > “No hay fechas topes para determinar un final en la búsqueda de Belén Durán en las aguas del río Limay”, aclaró ayer a La Mañana de Neuquén el fiscal que interviene, Oscar Cid.
Los buzos, Prefectura, Bomberos y Policía de Río Negro y Neuquén avanzan en los rastrillajes por tierra y agua, aún sin nuevas pistas.
Cid informó que en las últimas horas no se despertaron nuevas hipótesis y aseguró que se investiga cada uno de los datos que se brindan por teléfono habilitado para eso. “Todos los llamados son atendidos y vamos descartando posibilidades”, explicó.
El fiscal está constituido en la sede del Juzgado de Paz de Balsa Las Perlas para organizar los operativos de rastrillaje que se llevan adelante todos los días desde el sábado 21, cuando desapareció la niña.
“No hay fechas topes, no nos hemos impuesto plazos, los padres de la menor tampoco”, expresó Cid, quien aseguró que continúan las esperanzas de encontrar a Belén.
El trabajo en las aguas del río Limay continuó a pesar de las dificultades por su crecida.
“Se dio vuelta una embarcación y casi se ahogan dos policías, a los buzos también los agarró una corriente interna y salieron de milagro y tenemos un grupo de gente del primer grupo que trabajó con neumonía”, detalló el fiscal.
Desde Prefectura indicaron que están rastrillando el río Limay hasta Villa Regina con cuatro lanchas y una moto de agua. Además usan dos vehículos terrestres y personal realiza búsqueda en la costa del río.
Tanto los Bomberos como integrantes de la Prefectura concurren a primera hora de la mañana y se reparten las tareas, que se extienden hasta el anochecer.
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