Entre el último asalto y el momento en que una de las víctimas pudo denunciar lo ocurrido, no pasó menos de una hora y media. Tiempo más que suficiente como para que los tres delincuentes hayan salido por la puerta principal del country, como si tal cosa.
El exagerado despliegue de 300 efectivos policiales buscando a los delincuentes estimando que aún podrían estar adentro del club de campo, pudo haber tenido más que ver con un exceso de celo y espectacularidad y bastante poco con la posibilidad de resultados positivos.
Tal vez siguiendo esa principal hipótesis, seguramente no la única, los investigadores analizaban desde el martes a la noche los videos de las 100 cámaras de seguridad que tiene el barrio, informaron fuentes judiciales y policiales.
Asimismo, los peritos en rastros de la Policía Científica relevaron las tres casas asaltadas y levantaron una serie de huellas que ahora serán ingresadas en el AFIS -la base de datos de rastros papilares de personas con antecedentes-, ante la posibilidad de que se pueda identificar a algunos de los ladrones.
Sin embargo, un jefe policial explicó que “al menos una de las víctimas observó que los delincuentes usaban guantes de látex y, además, se cuidaban de no tocar nada salvo lo que se llevaban”.
El fiscal a cargo de la causa, Carlos Washington Palacios, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Pilar, estuvo el martes a la noche en el country junto a la cúpula de la Policía Bonaerense, con su titular Hugo Matzkin a la cabeza.
Palacios ordenó que sean analizadas minuto a minuto las grabaciones de las 100 cámaras de seguridad de este tradicional country de 250 hectáreas y más de 600 viviendas.
Una fuente judicial explicó que “no solo se cuenta con las cámaras del circuito cerrado del country, sino también algunas grabaciones de cámaras de casas particulares que aportaron los propios vecinos”.
La idea del fiscal Palacios es que los detectives de la Subdirección de Investigaciones de Pilar (DDI) es intentar ver en las grabaciones los movimientos de los ladrones y analizar la posibilidad de que hayan salido del country por la propia puerta.
Una alta fuente policial le dijo a El Diario que “es posible que los tres asaltantes se hayan ido en algún vehículo que no pudo ser identificado y lo habrían hecho por la portería principal”.
Hay que tener en cuenta que si bien los asaltos ocurren entre las 14 y las 15 horas, la primera víctima se libera una hora después. Se trata de la empleada doméstica de una de las tres casas robadas a la cual la habían reducido y maniatado con precintos.
Cuando se libera, la empleada llama por teléfono a su empleador y le avisa lo ocurrido y este llama al 911. A todo ese tiempo hay que agregarle la llegada de la policía al lugar y el inicio de los primeros movimientos. No menos de una hora y media; tiempo más que suficiente para que los ladrones abandonaran el country con total tranquilidad.
El hecho
Tres robos y un espectacular operativo
Los robos ocurrieron en la tarde del martes en tres casas del sector cercano a la cancha de polo del country Los Lagartos. Los delincuentes tenían armas de puño con silenciador y hasta una escopeta, según el relato de algunas de las víctimas.
Robaron dinero, joyas, artículos de electrónica, ropa y en una de las viviendas se llevaron la caja de seguridad completa.
En una de las casas, la víctima fue una odontóloga y en otra, una empleada doméstica que, de acuerdo a lo que luego contó a la prensa el dueño de la casa, fue “maniatada con precintos plásticos” por los delincuentes que estuvieron “una hora” revolviendo toda la casa.
Al denunciarse los robos, la policía copó el country y realizó durante siete horas un intenso rastrillaje y una búsqueda casa por casa, ante la sospecha de que los asaltantes estuvieran aún dentro del predio, pero no los encontraron.
Cerca de la 1 de la mañana, el operativo fue reducido y solamente quedaron una treintena de efectivos, entre ellos una división del grupo Halcón, para proseguir con las recorridas preventivas dentro del barrio privado

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