Fueron muchos meses de remodelación, sin dejar de atender a los clientes, con la expectativa de tener definitivamente una nueva casa, un espacio más adaptado a todos los servicios y definitivamente anoche a las 21, la sucursal Rafaela del Banco Credicoop mostró plenamente su nuevo ámbito.
La misión de esta entidad se centra en el servicio solidario financiero de ayuda mutua para todos sus asociados, con énfasis en el crédito a pymes, cooperativas y empresas de economía social. Muriel mencionó en las primeras palabras de un acto repleto de asistentes, a los primeros afiliados locales, para reafirmar el compromiso con el desarrollo regional, por la reinversión de fondos, “contribuyendo a democratizar el crédito y a las relaciones económicas y sociales”, tendiendo a una mejor operatoria comercial y financiera, ya que Credicoop es el único banco cooperativo del país, posicionado como el segundo privado de capital nacional, con el noveno puesto en el ranking de depósitos.
A su tiempo, el anfitrión y gerente remarcó la constante “atención personalizada, cálida y eficiente”, que ahora se dará en el entorno diseñado por los arquitectos Roxana Giura y Fabio Maurici, con un renovado soporte tecnológico, contando ya con cuatro cajeros electrónicos, que se complementan con todas las líneas de crédito adaptadas a cada necesidad y con una de las tasas más bajas del mercado, lo que lo convierte en el primero en cuanto a transacciones en el mercado. Con 27.440 millones de pesos en activos, 23.512 millones en depósitos, 14.033 millones en préstamos, 2.103 millones de pesos en patrimonio neto, es uno de los ocho bancos más importantes del sistema financiero con 1,1 millones de usuarios adheridos a todos los servicios, siendo la cuarta en importancia en la ciudad de Rafaela, con la atención de cuatro mil jubilados liderando el segmento en lo privado, según detalló Lanfranco, que terminó su alocución rodeado por todo su equipo de trabajo.
Luego de la entrega de plaquetas recordatorias y previo al simbólico corte de cintas, se manifestó Ricardo Sapei. “Democracia y eficiencia son términos compatibles”, señaló sobre el valor del aporte de más gente en las decisiones de esta entidad bancaria que tiene más de 34 años de vida como tal; y bien consolidada como empresa, pero la condición de cooperativa le aporta condiciones extra para ser considerado “un movimiento social”, porque es una “herramienta de transformación, de servicio, de desarrollo de las comunidades donde presta su actividad. Ese es el camino que decidimos para el Banco Credicoop, el que tomamos constantemente y que tiene que seguir al movimiento cooperativo”.
Un trabajo de crecimiento por objetivos en la entidad, de superarse se vuelca al beneficio de los asociados, por ejemplo con la baja en los porcentajes en los créditos, habla de una mirada diferente sobre los servicios financieros, por eso, “hoy seguimos discutiendo un proyecto de Ley que cambie la esencia, la raíz, la ideología del sistema financiero, que tome por sujeto a los usuarios y la prestación de servicios”, apuntalada por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que permite una mayor flexibilización del segmento en sí.
“Somos un banco distinto” dijo Sapei, “marcando que el dinero de los argentinos, tiene que estar en manos de los argentinos” alentando al crecimiento de un sistema financiero al servicio de la gente, con un modelo integral de gestión interno, que en Rafaela muestra su avance, un trabajo constante y que fue reconocido anoche con el aplauso de esta habilitación de las nuevas instalaciones colmadas de personas que gestionan diariamente en una entidad abierta y que apuesta a la renovación constante.

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