POSADAS. El gobernador Maurice Closs anunció un incremento en los impuestos de los comerciantes, estos decidieron rebelarse ante la medida porque afectaría importantemente a las ganancias.
El impuestazo, según explicó Blanco, fue tomado por los trabajadores de comercios como “un castigo del Estado” hacia quienes quieren trabajar.
Además aseguró que protestaran en defensa de sus derechos. "Debemos defender el bolsillo de nuestros clientes (…) El aumento de impuestos nos afecta a todos".
A pesar de que los comerciantes comprenden que los impuestos son fondos recaudados por el Estado que luego son invertidos en educación, salud y seguridad; se rebelan porque el aumento es desmedido y afecta a la economía, no sólo de los comercios sino de los clientes que quieran comprar.
Finalmente Blanco anticipó: "respaldamos la rebelión fiscal", medida que podría ser llevada a cabo por los comerciantes de todo el país en caso de que no se revea el impuestazo.

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