Varias personas las vieron a bordo de un ferry
La búsqueda de las mellizas se extendió a Córcega y el sur de Italia, luego de que las autoridades francesas confirmaran que ambas estaban a bordo del barco en el que su padre viajaba rumbo a Córcega. Hasta ahora se pensaba que las chicas, Alessia y Livia Schepp, de seis años, nunca habían subido a la embarcación. Las esperanzas de la madre eran que su ex marido, que se suicidó en una estación de tren de Italia, las hubiera dejado a cargo de alguna persona.
El fiscal de Marsella, Jacques Dallest, sostuvo que las mellizas embarcaron con su padre en Marsella hacia Propriano (sur de Córcega) el 31 de enero, pero las autoridades no pudieron confirmar si las mellizas bajaron del barco.
Sin embargo, la policía entrevistó al dueño de un café de la ciudad de Cerignola (sur de Italia) que dijo que vio a un hombre con dos hijas que se parecían a las chicas.
"O el padre arrojó a las chicas por la borda en el viaje entre Marsella a Propriano o se bajó con ellas y se deshizo de ellas antes de suicidarse en Italia", dijo Dallest. "Tememos lo peor", agregó.
Tres pasajeros del barco, entre ellos la vecina del camarote del padre de las chicas, declararon ayer ante la fiscalía. "La vecina del camarote contó que escuchó llantos de las chicas durante la noche y que días después vio las fotos de las mellizas y reconoció formalmente a una de ellas", dijo el fiscal. Además, la vecina habría visto a las dos chicas en el área de juegos del barco.
Aún no queda claro si las mellizas bajaron del ferry con su padre. Ambas fueron vistas por última vez el 30 de enero cerca de la casa de su padre en Saint Sulpice, un pueblo de clase media alta en los alrededores de Lausana (oeste de Suiza).
Las chicas, que vivían de forma alternada con su padre y con su madre, tenían que volver a la casa de su madre el domingo por la noche, pero nunca aparecieron.
La última comunicación por parte del padre fue el 31 de enero, cuando envió una postal a su ex mujer desde Marsella en la cual le decía que estaba desesperado y que no podía vivir sin ella. El padre se suicidó el 3 de febrero arrojándose a las vías del tren.
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