MADRID (EFE).- El rescate financiero que Irlanda negocia con las autoridades de la Unión Europea y el FMI aceleró ayer los rumores y los temores sobre un efecto contagio en la economía de España, que, según algunos analistas, podría recibir un salvataje en 2011.
El riesgo país de España subió ayer a su nivel más alto desde que el país adoptó el euro, una clara señal de la preocupación de los inversores de que España podría caer en una cesación de pagos junto con Portugal.
Ante esta situación, Madrid limitó la colocación de bonos en los mercados, ya que los intermediarios financieros le demandaron intereses más altos en su venta de títulos a tres y seis meses.
La inquietud se tradujo en una nueva ola de pánico en la Bolsa de Madrid, donde los inversores se deshicieron de sus acciones en varios sectores, lo que hundió el IBEX un 3,1%, a su nivel más bajo desde julio pasado.
Los grandes analistas de mercados, como Saxo Bank, Barclays Capital y Bank of America-Merrill Lynch, destacaron ayer en sus informes que tanto Portugal como España corren serios riesgos de ser objeto de contagio de la debacle irlandesa y alertaron sobre las dificultades que encontraría España para hacerse de fondos si Portugal recurre primero al salvataje.
"Sencillamente, el fondo no tiene la magnitud requerida para ayudar a España, por lo que España necesitaría firmar acuerdos de préstamos bilaterales con Alemania o Francia", advirtió el Saxo Bank.
En estos momentos, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera cuenta con US$ 588.000 millones. Si Irlanda reclama entre US$ 106.000 millones y 120.000 millones, y a eso se suma un posible rescate de Portugal, no habría capital suficiente para ayudar a España, que necesitaría entre US$ 374.000 millones a 668.000 millones.
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