Crece la crisis de confianza en Italia tras la baja de su nota

Es porque la economía no crece. El dinero será más caro y asoma una recesión.
La crisis de confianza en Italia luego de que una agencia calificadora de crédito rebajara el rating de la economía italiana no deja de aumentar. Los golpes demoledores de las agencias de rating –el de Moody’s, conocido el último martes; y el de Standards & Poor’s, el 19 de setiembre– harán naturalmente más caros los intereses que Italia debe pagar , tanto por su inmensa deuda pública del 120% del Producto Bruto Interno, como el crédito de las empresas y los privados. Los italianos seguirán empobreciéndose. El país se encamina antes que los otros a una dramática recesión el año próximo.

Sin embargo, no hubo un shock desastroso en la Bolsa de Milán después que casi a la medianoche del martes se supo que Moody’s había rebajado fuertemente el nivel de rating italiano. Milán festejó como el resto de las bolsas europeas el anuncio de un plan para salvar a los bancos de la Eurozona que ayer por la tarde confirmó la primera ministro alemana Angela Merkel. Milán subió casi el 4% (3,97), con los títulos bancarios en gran recuperación.

El líder de la oposición de centroizquierda, Pier Luigi Bersani, sostuvo que la degradación del nivel de confianza del crédito “ha sido un golpe muy duro” , aunque todos descontaban aquí la decisión de la agencia de calificación como algo previsto porque ya en junio Moody’s había dicho que tenía en capilla a la bamboleante economía italiana y que la perspectiva de crecimiento era negativa.

La otra agencia norteamericana que evalúa el nivel de confianza crediticio, la Standard&Poor’s, le había bajado el pulgar a Italia el 19 de setiembre, rebajándola del nivel A+ a A, con una perspectiva también negativa.

Las tres grandes agencias internacionales (existe también Fitch, francesa), están seriamente cuestionadas pero sus decisiones siguen causando grandes conmociones. No faltan las denuncias de que las calificadoras de riesgo son cómplices de maniobras para acentuar la crisis europea y de la zona euro.

Standard&Poor’s niega todo y como credencial muestra el haber bajado del nivel máximo de confianza (AAA), nada menos que a EE.UU. hace unos meses.

En el caso de Moody’s, la rebaja de Italia fue un mazazo porque le bajó tres niveles, de Aa2 a A2 y con perspectiva de estable a negativa.

Moody’s aclaró que la perspectiva de bancarrota es “remota” para Italia, pero que el país tiene una estructura económica cada vez más débil y es particularmente vulnerable a la crisis europea. El FMI constató ayer que Italia hace veinte años que crece poco y nada, un período que prácticamente coincide con la era política de Silvio Berlusconi.

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