Crece el ataque a autos estacionados en el kilómetro 49,5

Crece el ataque a autos estacionados en el kilómetro 49,5

En el kilómetro 49,5 de la Panamericana, en uno de los polos comerciales más concurridos del distrito, una modalidad de robo de vehículos crece a plena luz del día. Rotura de vidrios y sustracción de ruedas de auxilio en vehículos estacionados es, desde hace algún tiempo, moneda corriente en los alrededores del edificio Concord.

En lo que va de marzo, una sucesión de robos tuvo como epicentro esta zona que se consolida con opciones gastronómicas y un número cada vez más creciente de profesionales que prestan servicio en el lugar.“Hace diez días, cuando volví a mi auto, me encontré con un vidrio roto y todo revuelto”, contó una de las damnificadas, al tiempo que dedujo que “por otros casos que me contaron en la zona, pienso que trataron de robarme la goma de auxilio, pero como los Peugeot la tienen abajo, no la encontraron y de bronca me rompieron el vidrio”.En este caso, el vehículo violentado se encontraba estacionado sobre la calle Los Almendros, donde los rastros del vandalismo se hacen visibles en restos de cristales rotos esparcidos en la vereda. Se trata de la arteria que conduce a la entrada del hotel Sheraton, la misma que bordea el esqueleto inconcluso de un edificio de oficinas cuya obra se detuvo hace varios años. Aunque se trata de las cuadras menos transitadas, la imposibilidad de conseguir un espacio para estacionar el vehículo en las inmediaciones del complejo Concord, dadas las pocas plazas habilitadas en proporción a los servicios que se prestan en el lugar, obliga a los conductores a optar por estos espacios. 

Zona peligrosaLa calle Valentín Gómez, perpendicular a colectora y que conduce a la entrada de servicio del hotel, habitualmente poblada de vehículos, es otra de las zonas señaladas. Fue allí donde atacaron el Renault Clío de Diego Vicenti, otra de las fuentes consultadas, mientras concurría al médico. La modalidad fue la misma, rotura de vidrios y- en este caso- robaron algunas pertenencias de valor del interior del auto.Pese a su visibilidad, en la vereda que se ubica sobre la colectora de Panamericana también se registraron robos de este estilo. El lunes 2 de marzo a las 15, Carolina, arquitecta de Pilar, regresó a su vehículo tras realizar algunas compras en el local dedicado a la venta de mobiliario para el hogar, a metros del complejo, y se encontró con la ingrata sorpresa. “Me rompieron el vidrio del conductor”, contó a El Diario, para agregar que “no me robaron nada porque, supongo, volví rápido, pero me encontré con el auto a la miseria”. En el mismo sentido, aseguró que “había escuchado varios casos similares de gente que estacionó el auto para ir al médico ahí y cuando volvió se encontró con lo mismo, el vidrio roto”. No obstante, los ataques no se limitan a los cristales. Las ruedas de auxilio también son blanco de ataque de delincuentes. Es que, precisamente, el tiempo que suele demandar un turno con alguno de los profesionales que prestan servicio en el lugar o el sentarse a comer en alguno de los restaurantes que allí funcionan, sumado al poco tránsito peatonal en la zona, resultan los aliados perfectos para quienes cometen este tipo de delitos. 

“Escuché varios casos similares de gente que estacionó el auto para ir al médico ahí y  cuando volvió se encontró con el vidrio roto”. 

Comentá la nota