Muchos aseguran que ya no advierten una recesión y que sus negocios dejaron de perder ventas o incluso las aumentaron en los últimos meses. Hay, además, mejores perspectivas a futuro
Es que la llegada de la primavera y los registros cada vez más frecuentes de lluvias comenzaron a disparar decisiones empresarias: primero en las actividades vinculadas al campo, y luego siguiendo a modo de espiral el efecto se esparció por el resto de los sectores.
De acuerdo a un informe de la Fundación Ege sobre expectativas empresarias, los resultados afirman que por cuarto mes consecutivo hay una mejora en el clima de negocios.
"Vale destacar que este cambio de tendencia es producto de las lluvias que han venido a poner un poco de optimismo a los alicaídos ánimos empresariales, a partir del comienzo de la nueva campaña agrícola, la que ha generado la reactivación de las ventas asociadas a ese sector que terminan beneficiando indirectamente a todos los sectores de la economía regional a partir de la reactivación del circuito de pagos. También, la recuperación de algunas posibilidades de financiamiento para particulares, la quietud de los precios y el mejor contexto internacional, han contribuido de manera importante", señala el informe.
Es que en menos de seis meses, los empresarios regionales pasaron de estar casi en pleno boom -a finales del primer trimestre del año pasado- a una caída vertiginosa. No sólo por la crisis internacional sino además por la crisis interna. "Entre los problemas con los cuales han debido lidiar los empresarios se destaca la dramática reducción de las ventas, la disminución de la rentabilidad, aumento de costos salariales y de insumos, cortes y demoras en las cadenas de pago, y un contexto interno en el que no se sabe qué puede suceder mañana, lo que impide la incorporación de tecnología para reducir costos, nuevas inversiones para captar mercados perdidos, e implica recorte de personal", remarca el estudio de la Fundación Ege.
Lo cierto es que ahora, a un año y medio del comienzo del conflicto agropecuario, el clima cambió. "Los empresarios de Río Cuarto y su región de influencia hacia el mes de septiembre de 2009, indican una mejora en sus expectativas por cuarto mes consecutivo no sólo en cuanto a cómo ven la situación actual de la economía regional en general, sino también en cómo esperan que evolucione la misma para los próximos tres meses", explica el informe.
Según destaca el mismo estudio, todas las actividades han emprendido este proceso de recuperación. En términos simples se podría decir que dado el piso al que llegó cada una en particular, hacia el mes de septiembre la que más se ha recuperado ha sido la de los servicios, seguida por industria, comercio y por último construcción.
Un mejor futuro
Respecto de lo esperado para los próximos meses, en todos los sectores se observa que cada vez más empresarios esperan ver aumentar su nivel de actividad, sin embargo hay una presencia importante aún de quienes creen que su actividad se reducirá en el corto plazo.
"En este sentido, se puede afirmar que si bien el proceso de recuperación ha comenzado, y se ha empezado a utilizar de a poco la capacidad instalada que durante el último tiempo las empresas locales y regionales estuvieron utilizando a media máquina, el actual contexto no permite afirmar que en el cuarto trimestre del año o primero del próximo este proceso se afiance y las empresas puedan recuperar lo perdido en la crisis. Tampoco permite realizar inversiones, ya que las tasas de financiamiento son elevadas y aunque sean fijas y/o en pesos, representan un alto riesgo para un empresario que debe ajustar sus estrategias productivas a consideración de las medidas de política discrecionales e inesperadas", indicó Ege. Y agregó: "De esta manera, el empresariado local y regional ha comenzado a transitar la cuesta de la recuperación, que llegue una vez más a la cima dependerá de que pueda continuar sorteando las piedras del camino y soportando las que lleva en el zapato".
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