Córdoba tiene 150 edificios sin declarar

Córdoba tiene 150 edificios sin declarar
Catastro detectó torres habitadas y sin declarar en Nueva Córdoba, Alta Córdoba y General Paz.

Se levantaron como moles de cemento en los sitios con más crecimiento inmobiliario de esta ciudad e intentaron pasar por un “fantasma”. Un relevamiento constató que sólo en tres barrios hay 150 edificios que no fueron declarados y que hoy están habitados. La Municipalidad relevó in situ las construcciones terminadas, con sus residentes en Nueva Córdoba, Alta Córdoba y General Paz.

La irregularidad fue puesta al descubierto con un trabajo que realizó la Dirección de Catastro municipal, que mandó a los inspectores a lugares que figuraban como baldíos o como casonas viejas y que desde hace unos meses son torres en altura, cada una con unos 3 mil metros cuadrados cubiertos, aproximadamente. Se tratan de edificios que nunca presentaron, en muchos casos, ni los papeles para la aprobación del proyecto de obra, pero ya están ocupados por sus habitantes.

En total, se detectaron 370 mil metros cuadrados cubiertos no declarados en estos tres puntos de Córdoba, algo así como el equivalente a un barrio entero fantasma.

La directora municipal de Catastro, Silvia Mira, explicó que se constató esta importante cantidad de torres no declaradas en un operativo realizado no sobre obras, sino sobre sitios que ya estaban con vecinos. “Esto es un trabajo en el lugar, en el que concurrimos con nuestros medios a Nueva Córdoba, Alta Córdoba y General Paz y se observó si en el sitio ya había portero, si había macetas o ropa tendida, indicadores que certifican que estaban habitados”, precisó.

La evasión de constructoras y frentistas en las declaraciones de las edificaciones es para no pagar cargas más altas en la tasa Inmobiliaria. Por lo que una vez constatada la irregularidad, el infractor recibió el cedulón de este gravamen, más una multa por no informar los metros construidos.

A este relevamiento, se sumó un trabajo de investigación en las viviendas o residencias de familias (no así torres) que tampoco declararon y seguían tributando como baldíos o casonas de menor valor. Con una imagen satelital se tomaron muestras de todos los barrios, principalmente, residenciales y se llegó a un corte total de que existen 1.200.000 metros cuadrados cubiertos que nunca fueron declarados, por lo que se sancionó a sus propietarios. Dentro de este número están incluidos los 370 mil construidos que tampoco fueron informados en obras en altura.

Barrios invisibles. La evasión es tan elevada que la funcionaria explicó que no se puede hacer un comparativo en tamaño con un barrio cordobés. “Sólo en Valle Escondido nos encontramos que casi todas las construcciones no estaban declaradas, y no estaban abonando por la categoría (catastral) en la que debían haber sido inscriptas”, señaló la funcionaria.

Las constataciones se hicieron en su mayoría con imágenes satelitales, que habían sido compradas en octubre de 2011, más las visitas sorpresivas a las obras. En el segundo semestre de este año la Municipalidad encargará fotos más actualizadas y allí podría encontrar más construcciones “fantasma”.

Obras. 1.200.000 metros cuadrados. Es la cantidad en construcciones que no fueron declarados por sus dueños, ya sean torres, casas o piletas.

Baldíos por casas nuevas.

-Muchos de los edificios que no fueron declarados ante la Municipalidad con los planos y proyectos de obras, y que ya estaban habitados, figuraban en la Dirección de Catastro como sitios baldíos.

-Las casonas viejas o terrenos pagan menos Inmobiliario que una casa, por lo que algunos frentistas evitan declarar la construcción o las mejoras que realizaron en una vivienda.

1.600 piletas escondidas. Hubo cordobeses que se “metieron bajo el agua”, pero no lograron zafar de los controles de la Dirección de Catastro ante el accionar de los frentistas que evaden pagos del Inmobiliario municipal.

Con imágenes satelitales que compró la Municipalidad de Córdoba se puedo dar con la construcción de 1.600 piletas en casas de familia, principalmente, en barrios residenciales que nunca habían sido declaradas en la Dirección de Obras Privadas. En estos casos, se les envió a los frentistas un cedulón con la tasa a pagar actualizada en su valor y los cargos posteriores que deberá cancelar el vecino por no haber informado las mejoras.

El propietario puede presentar los planos a la Municipalidad y elevar un descargo.

Sin embargo, la directora de Catastro, Silvia Mira, explicó: “Sólo un 1 por ciento de lo inspeccionado se presenta para indicar que los metros construidos no son reales. En esos casos, debe acreditar con los planos”.

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