Mientras radicales y juecistas apuran a Schiaretti para que defina el calendario electoral, el gobernador está en otra cosa.
En el marco de su inestable relación con la Casa Rosada, Juan Schiaretti fue y vino con la idea de pegar las elecciones provinciales con las de presidente de la Nación, fijadas para el 23 de octubre. La última palabra pareciera estar atada al humor del gobernador con el poder central, a la suerte de la interna del peronismo cordobés y a la posibilidad de que el postulante a la sucesión por el oficialismo sea José Manuel de la Sota. Algunas versiones dieron cuenta de que el kirchnerismo habría acordado con De la Sota para que en la provincia se vote en octubre, como forma de traccionar votos a Cristina Fernández en caso de que la Presidenta decida ir por su reelección. Córdoba ha sido siempre un escenario adverso para los Kirchner, pero De la Sota sería por ahora el candidato que más votos les garantizaría en una eventual unificación de fechas.



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