El empresario bonaerense Rodolfo Nelson González se defendió de las sospechas en su contra y atacó con dureza la constitución y desempeño de la firma Macarena Ranch S.A. "Los tienen que investigar por evasión impositiva", dijo.
“Si yo hubiese sabido todo esto antes de que se generara este conflicto, jamás hubiera hecho una inversión cercana a los dos millones de pesos”, destacó el ingeniero civil oriundo de la localidad bonaerense de Zárate durante una entrevista telefónica con este diario.
Tal como ha informado El Diario, ese coto de caza era propiedad de Macarena Ranch S.A., una sociedad integrada por los españoles Gonzalo Jiménez Rodríguez Villa, Luis Alberto Bello Contreras y Antonio Gabriel López Mallo, este último apoderado de la firma.
López Mallo fue designado como presidente del directorio de la firma dado que era el único de los tres que residía en la Argentina. Sin embargo, en el año 2010, siempre de acuerdo a la versión del abogado José Bibiano Cedrún Gutiérrez, López Mallo “instrumentó una maniobra fraudulenta”, “falsificó actas de asamblea y de directorio” y vendió el campo a Pablo y Carolina Pizarro, dos hermanos que actualmente viven en Santa Rosa, por la suma de “120.000 dólares”.
El inmueble había sido ofrecido inicialmente a la venta en 2.700.000 dólares, pero se fue reduciendo -en la oferta en Internet- a 375.000 dólares. Al poco tiempo, el coto fue comprado por Rodolfo Nelson González en 150.000 dólares.
El caso roza incluso a la escribana santarroseña Paola Montero, quien fue acusada de incumplimiento de deberes de funcionario público y defraudación por administración infiel. Además, recibió en el mes de marzo del año pasado un apercibimiento del Colegio de Escribanos a raíz de su intervención notarial en la venta del coto.
Montero fue procesada en un primer momento por el Tribunal de Impugnación Penal. El juez Pablo Balaguer tuvo en cuenta dos hechos relevantes: dijo que las firmas de los dos socios españoles de López Mallo (quienes estaban fuera del país) eran “burdas” imitaciones y que el 14 de septiembre de 2010 la escribana Montero recibió una carta documento en la que le advertían que se abstuviera de cualquier actividad notarial con ese inmueble rural. Montero igualmente inscribió el bien a favor de los hermanos Pizarro el 16 de septiembre.
Sin embargo, este año, el juez Daniel Sáez Zamora decidió dictar el sobreseimiento de la escribana. El magistrado resolvió incluso en contra de la posición que sostuvo el TIP, y sin atender el pedido del fiscal Raúl Miguez Martín, quien opinó que debía rechazarse el sobreseimiento solicitado por la profesional.
“Los Tres Leones”
- Cuando usted compró el campo, ¿sabía que había un reclamo judicial al medio?
- No, para nada... no tenía ni idea. El reclamo surgió después. Yo creo que estaban esperando que un tipo comprara el campo y que después no hiciera ninguna lucha judicial. Pero no, lo compró alguien que no tiene nada que ocultar y que tiene todo declarado. Es decir, yo. Lo adquirí legítimamente, de buena fe... Pizarro cuando me lo vendió no tenía un boleto de compraventa, tenía una escritura. Y el estudio de título que hizo la escribanía que intervino en la compra no arrojó ninguna irregularidad. Por eso lo compré tranquilo.
- ¿Cómo accedió a la compra del campo? ¿Cómo se enteró que se vendía?
- Me enteré porque en el año 2009 comencé a ir a cazar a La Pampa al coto de caza de Catena-Zapata y ahí conocí a un guía, Elio García, a quien le comento que me gustaba la idea de comprar alguna vez un coto... Así fue como a los 6 o 7 meses me llama que hay un coto que fue abandonado por los españoles, que se habían fundido en ese momento por la crisis que había en España, y que le parecía que estaba a la venta. Comencé a averiguar, me enteré que lo tenía Pablo Pizarro y nos sentamos a charlar. Todo lo que hicimos está documentado como tiene que ser. La escrituración de la hipoteca es la número 409, Fº 1182... y al coto lo rebautizamos como “Los Tres Leones”. Desde el comienzo nunca hubo intención alguna de realizar explotación comercial del coto en sí mismo, sino tomarlo como un cable a tierra y poder tomarme unos días al mes, acompañado tal vez con amigos. Por lo que la idea desde el comienzo fue capitalizar sobre el campo, armarlo a los efectos de que quedara un campo-coto, en condiciones óptimas para explotarlo, para arrendarlo como tal. O en el mejor de los casos venderlo para recuperar la inversión más una ganancia sobre el trabajo. Además soy ingeniero civil, presidente y CEO de Tecmaco Integral S.A., por lo que me entusiasmó el poder aplicar el conocimiento profesional, como el aplicar la utilización de equipos y maquinaria para revalorizar el campo y tener una actividad anexa durante los días de caza.
- ¿Cuándo tomó posesión del campo?
- Tomo posesión el 7 de diciembre de 2010, situación que dada la cercanía de las Fiestas no contaba con la incorporación de un encargado... por lo que me llevó un tiempo hasta emplear a Martín Guevara, según constancia de inscripción bajo la ley laboral correspondiente. Luego dada la actividad se hizo necesario tomar un ayudante. Pero yo más que nada quería tener un derecho a réplica por todo lo que se ha dicho. Cuando nosotros empezamos a investigar esto nos enteramos que Macarena Ranch (la sociedad integrada por los españoles, dueños originales del coto) operó siempre en el país por fuera de la ley. Jamás presentó balances, tiene suspendido el IVA, no tiene libro de actas, ni cuenta bancaria... no tiene nada. Operó totalmente en negro en Argentina. Y nosotros por esto hicimos la denuncia judicial correspondiente para que desde el punto de vista penal se ponga en claro la situación impositiva de esta empresa que dice que ha hecho inversiones por 800.000 dólares... Jamás rindió un impuesto, todo lo hizo en negro entonces. Es más, Macarena Ranch es un sello porque ni estatuto original tiene. Los tienen que investigar por evasión impositiva. Si yo hubiese sabido todo esto antes de que se generara este conflicto, jamás hubiera hecho una inversión cercana a los dos millones de pesos... Es más, el campo o el coto que ellos decían poseer no tenía ni siquiera agua. Yo tuve que hacer las perforaciones, trece hice (González acercó vía correo electrónico una larga lista de mejoras que supuestamente hizo en el lugar).
- ¿Pero antes de comprarlo no lo fue a ver? ¿No se dio cuenta que no había agua?
- Sí que lo fui a ver, agua había pero no sabía que tenía tanto contenido de sal... eso no lo habíamos evaluado. Después nos enteramos que el agua que utilizaban la traían en un camión. Por eso tuvimos que invertir mucho dinero en las perforaciones. Lo de Macarena Ranch no es serio. Cómo se puede explotar un coto sin documentación de guía de animales, facturas de los contingentes durante la explotación, movimientos bancarios, pago de impuestos, ni tener personal inscripto a los efectos de tener el coto en servicio como declaran.
- El abogado de los españoles que se dicen estafados, Cedrún Gutiérrez, lo vinculó a usted con el intendente de Zárate, Osvaldo Cáffaro. ¿Lo conoce?
- Sí, y lo conozco desde mucho antes de que fuera intendente. Lo conozco desde que era maestro mayor de obras, hace 15 o 20 años... cuando nos hacía obras. Nosotros hace 35 años que trabajamos en el país, somos públicos, nos conoce todo el mundo, pero jamás hicimos una obra pública. Nosotros no somos contratistas del Estado. Ese abogado ya fue intimado por las calumnias que dijo.
- ¿Cáffaro es investigado por actos de corrupción por la creación de una empresa proveedora de la Municipalidad de Zárate de la cual supuestamente era dueño?
- No hay ninguna causa, no tenemos nada... son todas mentiras. Lo que sí hice yo en Campana es una denuncia penal y ahora hay otra en La Pampa para que se investigue a Macarena Ranch... esa sociedad es una mentira. Incluso pidió hacer un juicio sin costas. ¿Giran millones de pesos y no tienen plata para iniciar un juicio? Convengamos que algo raro hay.
- ¿Usted y Cáffaro nunca tuvieron la empresa Mercoservicios Delta?
- Esa es una empresa nuestra pero nunca operó... la formé con Cáffaro antes de que fuera intendente.
- ¿A qué se iba a dedicar esa empresa?
- Se iba a dedicar a servicios en la zona turística de Zárate-Campana. Pero insisto, nunca operó.
- ¿Algo más que quiera agregar?
- Simplemente que nosotros desconocíamos la situación que Macarena Ranch tenía con López Mallo. Hemos adquirido la propiedad de buena fe, a través de la escribanía Ana María Picca. Que las inversiones realizadas se encuentran avaladas por los trabajos que se pueden constatar en el campo, conjuntamente con las facturas de todo. E insisto, de haber sabido o haber tenido la más mínima sospecha de esta situación no hubiésemos realizado semejante inversión. Ese establecimiento nunca fue explotado hasta el día de la fecha comercialmente.

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