Costos político-electorales para Cano por "detalles" en el armado

Costos político-electorales para Cano por

Algunos personajes de la lista que entraron por la ventana no traccionan por mucha voluntad que se le ponga a la campaña

TUCUMÁN (Redacción).- El acuerdo cerrado por el candidato José Cano con los socios políticos para conformar el Acuerdo por el Bicentenario comenzó a sentirse en las encuestas pues los nombres de la lista si bien responden a sectores que sumaron peso específico con su sello a la alianza opositora, algunos personajes que entraron por la ventana no traccionan por mucha voluntad que se le ponga a la campaña.

Si bien se pueden citar varios ejemplos que son claros errores en el armado inicial por cerrar quizás a las apuradas el acuerdo, tomados uno que entendemos emblemático. Es el caso del dirigente del PRO, Pablo Walter, cuyo único mérito es ser el responsable del fracaso del macrismo en la región puesto que era el coordinador del NOA y ya sabemos cómo le fue a Mauricio Macri en las provincias del norte argentino donde le tocó armar al dirigente tucumano-bonaerense.

 

La última mención a su origen o terruño lo hacemos en alusión a que los últimos ocho años o quizás más, Walter se acomodó en Buenos Aires, allí vive y “trabaja” como asesor del macrismo. Ahora retomó a tierras tucumanas buscando consolidar el proyecto que promueve Mauricio pero ¡oh casualidad! no conquistó nada para otros dirigentes pero sí pudo ubicarse él en la lista de legisladores. Un fiasco como negociador cuando no está en juego su nombre y un destacado vendedor de humo si el cargo responde a sus aspiraciones.

Con estos antecedentes (frustrado armador del NOA, que hace casi 10 años que no vive Tucumán) cómo puede ser que Walter sea candidato a senador es algo que solo se explica desde el punto de vista de los errores conceptuales que envuelven al Acuerdo por el Bicentenario.

Entre nosotros Walter es un eterno trapecista político que además para ubicarse en la alianza opositora tuvo que desplazar a  Facundo Garretón, el hombre con mayor identidad macrista en Tucumán y que podía arrastrar buena cantidad de votos, los que seguramente le terminarán faltando a la dupla Cano-Amaya.

En este sentido, para ser candidato, Walter sacrificó la figura de mayor relevancia en el PRO previo a usar a Garretón como imagen y abanderado del macrismo, lo que convierte al socio elegido por el Acuerdo por el Bicentenario en un importante estafador por el que en esta instancia hay que pedir el voto de confianza de la gente. En política, se gana y se pierde por tener en cuenta el detalle. Éste parece que ha sido subestimado por Cano. Los costos pueden ser muy altos.

Redacción El Aconquija 

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