La Canasta Básica Alimentaria, que determina la Línea de Indigencia, para una familia tipo (compuesta por 2 adultos y 2 niños), trepó a $ 1.889,76, un 0,22% más que en agosto.
La Canasta Básica Total, que indica los ingresos mínimos que debe reunir una familia tipo para no ser pobre; registró un incremento de 0,66% por encima del valor de agosto, ubicándose en los $ $ 4.327,55 correspondientemente.
La pobreza y la indigencia, conjuntamente, alcanzan para el cuarto trimestre de 2012, al 34,2% de los tucumanos, mientras que en la población menor de 14 años, dicha cifra se eleva al 48%; es decir, que 282.918 ciudadanos son pobres y, de ellos, 51.786 (6,26%), son indigentes en Tucumán; mientras que 100.547 menores de 14 años son pobres y 20.345 (10%) son indigentes.
"En los barrios tucumanos hubo incrementos en verdearía que obedecen a variaciones de mercado y estacionales, en tomate, papa, zanahoria entre otras. También registramos aumentos importantes en algunos productos de almacén, donde destacan la azúcar o algunos lácteos o derivados como el queso. También hubo aumento en la mayoría de los cortes en el rubro carnicería, los cortes que aumentaron fueron el asado, la carne molida, la nalga y el pollo”; informó María Jesús Bestregui, Coordinadora del IBP.
“Contrario a lo que informa el INDEC, que publicó que ahora se puede comer con $8 diarios; la Canasta Alimentaria lleva acumulada en 9 meses del año un incremento superior al 18%, y la Canasta Básica Total, más del 20%; y, de mantenerse a este ritmo, superaría el 25% y el 27% respectivamente en 2013”, explicó por su parte el Coordinador Provincial del ISEPCi, Ernesto Gómez Rossi.
El Índice Barrial de Precios es el único indicador no oficial ni privado, que mide la evolución del costo de vida en los barrios de Tucumán. La iniciativa se puso en práctica a raíz de un convenio entre tres organizaciones sin fines de lucro: CIPPES, ISEPCI y el Movimiento Barrios de Pie. La medición es realizada por los propios vecinos, quienes todos los meses recorren los comercios relevando el costo más bajo de los productos de la Canasta Básica, lo que hace a este indicador una iniciativa transparente y participativa.
“Son preocupantes las perspectivas, ya que los incrementos en los productos de la Canasta Básica no se detienen, y no se observa seriamente voluntad del gobierno por resolver el problema inflacionario, con las consecuencias negativas que eso tiene en particular en la gente de menores recursos. Una medida inmediata que el gobierno podría tomar para defender el bolsillo de los sectores de ingresos fijos, que automáticamente baja el costo de vida un 25% según nuestros cálculos, es la eliminación del IVA sobre los productos de la Canasta Básica. De igual manera, la provincia podría revisar algunos tributos y servicios que impactan sobre la comercialización minorista que llega a los barrios; de lo contrario los trabajadores, los pobres y las clases medias comienzan a ser los perdedores del modelo del impuesto inflacionario”, concluyó Gómez Rossi.
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